Quiero que le digas a tus ojos
que no me miren asi, de esa manera,
tengo miedo de hundirme en ese lago
y morirme ahogada de deseos.
No quiero escuchar la melodía
de tu voz susurrándome al oído,
temo quedar prisionera para siempre
en la dulzura de esa sinfonía.
Dile a tus manos que ya no me acaricien,
a tu boca que deje de besarme,
no me digas lo mucho que me amas,
temo morirme de amor y... despertarme.
que no me miren asi, de esa manera,
tengo miedo de hundirme en ese lago
y morirme ahogada de deseos.
No quiero escuchar la melodía
de tu voz susurrándome al oído,
temo quedar prisionera para siempre
en la dulzura de esa sinfonía.
Dile a tus manos que ya no me acaricien,
a tu boca que deje de besarme,
no me digas lo mucho que me amas,
temo morirme de amor y... despertarme.