Dios me perdone pero no reniego,
su justicia infinita que en mí atina
hacia la frustración y la rabia
pues en medio de mis años
llegasteis para realzar el ocaso.
su justicia infinita que en mí atina
hacia la frustración y la rabia
pues en medio de mis años
llegasteis para realzar el ocaso.
Que el benigno en su pura compasión
lleve mi ser en redención,
pero el pecado de no amar
está distante en mi ser,
pues su mirada magenta doblega
en mí toda resistencia y razón.
lleve mi ser en redención,
pero el pecado de no amar
está distante en mi ser,
pues su mirada magenta doblega
en mí toda resistencia y razón.
A gritos pido perdón por ceder,
por entregarme en tu danzar seductor,
pero me llevas con tal fulgor
que de mis entrañas el calor
brota para llenarte en mi desden.
por entregarme en tu danzar seductor,
pero me llevas con tal fulgor
que de mis entrañas el calor
brota para llenarte en mi desden.
¡Cómo comparar!, Sois la primavera,
Eres brote de hierba nueva,
dulzor vívido de la naturaleza;
¡Yo! Brisa tenue e indeleble,
el frío invierno que anuncia el fin,
un leño viejo y hueco,
vestigio de lejanos tiempos.
Eres brote de hierba nueva,
dulzor vívido de la naturaleza;
¡Yo! Brisa tenue e indeleble,
el frío invierno que anuncia el fin,
un leño viejo y hueco,
vestigio de lejanos tiempos.
¡No entiendo! ¿Qué quieres de mí?,
¿Será que de verdad la vida compensa?
pues Dios en su benevolencia
me regala estos momentos
en los que muy junto a mí
amaneces en brutal entrega
mirando como se aclara el firmamento
mientras muy sinvergüenza digo
No Reniego.
¿Será que de verdad la vida compensa?
pues Dios en su benevolencia
me regala estos momentos
en los que muy junto a mí
amaneces en brutal entrega
mirando como se aclara el firmamento
mientras muy sinvergüenza digo
No Reniego.
Sibelius
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