No sabes porqué te sientes anhelo y nada
ni porqué estás aquí, ahora y nunca,
tú, tejedora de razones sin alma,
tú, que hiciste de los cielos acuarelas de humos negros,
y de la tierra un espejo sin reflejos.
Te encuentras ante el último acantilado,
ante la última ladera
ante el último animal rosado,
y tiemblas y quisieras cerrar las orillas
y conquistar en apenas un instante,
todas las rosas.
Ahora asoma a tus ojos la melancolía
nadie te ve, nadie te observa...
tal vez por eso...
la dejas resbalar buscando la tierra.
Sólo una, lo sabes bien...
aunque quisieras, ya no podrías,
una más... te costaría la vida
o quizás... te la devolvería,
aunque eso, tú, no puedas ya,
saberlo nunca .
ni porqué estás aquí, ahora y nunca,
tú, tejedora de razones sin alma,
tú, que hiciste de los cielos acuarelas de humos negros,
y de la tierra un espejo sin reflejos.
Te encuentras ante el último acantilado,
ante la última ladera
ante el último animal rosado,
y tiemblas y quisieras cerrar las orillas
y conquistar en apenas un instante,
todas las rosas.
Ahora asoma a tus ojos la melancolía
nadie te ve, nadie te observa...
tal vez por eso...
la dejas resbalar buscando la tierra.
Sólo una, lo sabes bien...
aunque quisieras, ya no podrías,
una más... te costaría la vida
o quizás... te la devolvería,
aunque eso, tú, no puedas ya,
saberlo nunca .
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