E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado
No se mueren los besos en la rama seca de un árbol olvidado,
no se acaba el amor de la noche a la mañana;
sus perfumes de manzanas por un tiempo todavía huelen,
huelen y lastiman.
No se quiebra el lazo
que unió dos almas enamoradas;
no se apaga el fuego que un día quemó sus entrañas.
¡Viajero tiempo, viajero tiempo,
ayúdame a olvidar sus rosas
de mi cuerpo!
¡Ah, cuánto ansío volver a tocar sus suelos!
Extraño la calidez de sus crepúsculos,
esa extraña forma de amar y sentir.
¿Dónde encallaron las palabras y los besos
que nos dimos profundamente embelesados?
¿Qué sol quemó nuestras ilusiones primeras?
Confieso amor
que el tiempo no ha borrado aún
los sellos de tus versos de amor
de mis femeninos cuadernos.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados

no se acaba el amor de la noche a la mañana;
sus perfumes de manzanas por un tiempo todavía huelen,
huelen y lastiman.
No se quiebra el lazo
que unió dos almas enamoradas;
no se apaga el fuego que un día quemó sus entrañas.
¡Viajero tiempo, viajero tiempo,
ayúdame a olvidar sus rosas
de mi cuerpo!
¡Ah, cuánto ansío volver a tocar sus suelos!
Extraño la calidez de sus crepúsculos,
esa extraña forma de amar y sentir.
¿Dónde encallaron las palabras y los besos
que nos dimos profundamente embelesados?
¿Qué sol quemó nuestras ilusiones primeras?
Confieso amor
que el tiempo no ha borrado aún
los sellos de tus versos de amor
de mis femeninos cuadernos.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados

Última edición por un moderador: