poetamaldita
Poeta recién llegado
No sé cómo amarte.
Donde las intrincadas ramas de tus manos son laberintos;
Yo soy un simple pasadizo.
Cuando la vastedad del infinito se vuelve tu alma,
Yo no duro más de un segundo.
Como tus alientos son tormentas caudalosas;
Los míos no son más que rocío.
Porque tú eres infinito,
Y yo soy vacío.
Te escribo versos,
Te suspiro sobre mi café cada mañana
Relato rimas escondidas,
Sobre el verde de tu mirada.
Te observo con la cautela y sabiduría del mañana,
Pero sé que por hoy día,
Jamás entenderé nada.
Y a veces abro una rendija
De la puerta hacia tu alma
Y tú la dejas abierta,
Para que se tiente mi mirada.
Y creo por fin
Que entiendo estas preguntas complicadas
Y de nuevo me encuentro
Perdida en la nada.
No sé cómo amarte,
Porque construyo castillos en las estrellas
Y tú los pones en llamas.
No sé cómo amarte,
Porque tú no me amas.
Donde las intrincadas ramas de tus manos son laberintos;
Yo soy un simple pasadizo.
Cuando la vastedad del infinito se vuelve tu alma,
Yo no duro más de un segundo.
Como tus alientos son tormentas caudalosas;
Los míos no son más que rocío.
Porque tú eres infinito,
Y yo soy vacío.
Te escribo versos,
Te suspiro sobre mi café cada mañana
Relato rimas escondidas,
Sobre el verde de tu mirada.
Te observo con la cautela y sabiduría del mañana,
Pero sé que por hoy día,
Jamás entenderé nada.
Y a veces abro una rendija
De la puerta hacia tu alma
Y tú la dejas abierta,
Para que se tiente mi mirada.
Y creo por fin
Que entiendo estas preguntas complicadas
Y de nuevo me encuentro
Perdida en la nada.
No sé cómo amarte,
Porque construyo castillos en las estrellas
Y tú los pones en llamas.
No sé cómo amarte,
Porque tú no me amas.
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