cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Abro ventanas y puertas
que entre el amor a raudales.
Cambio las rosas muertas
que de rocío se llenen los mares.
Cambiemos lo salado por dulce
hagamos de la distancia un juego
que hagamos más de lo que se presume
entre miradas, juegos y roces.
Aún no se como te llamas
más tus miradas consumen mi carne
te veo todas las mañanas
y te espero por la tarde.
Todo lo que nace, crece o escribo
se encela y palidece,
al sentir que ahora mis latidos
no son para nada, sino para un alguien.
Veo el vaivén de tu vestido
tu lo sabes y medio te sonrojas,
muerdo mis labios decidido
y te acercas entre las hojas.
Nos detenemos uno al lado del otro
la voz no reacciona a mis sentidos...
tu sonríes traviesa y caprichosa
siento el corazón en mis oídos.
No hacen falta palabras
y nuestros ojos se entrelazan...
no se tu nombre, ni falta me hace,
hoy tenemos un amor que de ambos nace.
que entre el amor a raudales.
Cambio las rosas muertas
que de rocío se llenen los mares.
Cambiemos lo salado por dulce
hagamos de la distancia un juego
que hagamos más de lo que se presume
entre miradas, juegos y roces.
Aún no se como te llamas
más tus miradas consumen mi carne
te veo todas las mañanas
y te espero por la tarde.
Todo lo que nace, crece o escribo
se encela y palidece,
al sentir que ahora mis latidos
no son para nada, sino para un alguien.
Veo el vaivén de tu vestido
tu lo sabes y medio te sonrojas,
muerdo mis labios decidido
y te acercas entre las hojas.
Nos detenemos uno al lado del otro
la voz no reacciona a mis sentidos...
tu sonríes traviesa y caprichosa
siento el corazón en mis oídos.
No hacen falta palabras
y nuestros ojos se entrelazan...
no se tu nombre, ni falta me hace,
hoy tenemos un amor que de ambos nace.