Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
No se nombraron jueces
se nombraron ellos mismos,
para crear sentencias
para ellos, beneficio.
¡Que fácil pensar por otro!
faltando al respeto por oficio,
sin meditar sus errores
y sin pedir permiso.
Cuándo uno se equivoca
debe pedir perdón,
no ya por el perjudicado
sino por el propio, yo.
Este mundo es prisión
pero de puertas abiertas,
solo depende de uno
conseguir la liberación.
Rosario de Cuenca Esteban
se nombraron ellos mismos,
para crear sentencias
para ellos, beneficio.
¡Que fácil pensar por otro!
faltando al respeto por oficio,
sin meditar sus errores
y sin pedir permiso.
Cuándo uno se equivoca
debe pedir perdón,
no ya por el perjudicado
sino por el propio, yo.
Este mundo es prisión
pero de puertas abiertas,
solo depende de uno
conseguir la liberación.
Rosario de Cuenca Esteban