Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
NO SE QUE DECIR
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Un murmullo oí una vez:
sutil y tumultuoso
como secreto público
Me acerqué para saber,
para enterarme por mí mismo;
ansioso.
Porque era como un zumbido de abejas
las de las lancetas
y la miel.
Era como un consejo que aconseja
y una nueva.
nueva briosa y rápida
no como un caballo de feria
si no
como un corcel
Era el consejo de algunos árboles
y lo que esa la luna también aconseja.
lo que aconseja y aconseja
en aquellas tardes
púrpuras y marfil;
De aires prístinos de cigarros
prístinos de tabernas
puros de profetas
limpios de peones
y peonetas
y prístinos de anís.
Y ese consejo me llegó;
esa nueva corrió
hacia mí.
Era acerca de una diosa;
de una Afrodita,
de una Artemisa,
de una mujer preciosa;
de gracia perfecta,
de cuerpo escultural
un mujer de abril
Y de mayo, y de enero, en fin
de todos los meses del año.
¡Que consejo recibí¡
El conseja era: ámala;
y la buena noticia
era:
¿Cómo sabes si el destino,
si los pasos,
si la suerte,
si se cruzan ambos caminos,
y pueda quizás
que llegue a quererte?.
¡Apuesta hombre, apuesta¡
Sacrifica largas horas
siestas,
campos, montañas y fiestas
¡Apuesta hombre, apuesta!
Jah.
Ni la conozco ni me conoce;
pero si es como dice
la luna manchada
de manchas de plata
y rodeada
de cielo manchado
de viento casi escarlata
cruzado de avispas
y de gaviotas
Y lo me dicen también
rurales ojotas
árboles del bosque;
clavos y resortes
grasa de overoles
doscientos ladrones
quinientos truhanes
ochenta camilleras
unos pobres canillitas
y unas cuantas vidrieras
que espantan
muy caras vidrieras
Me mantengo entonces
en la espera
Pero creo que
si la conozco me muero,
y mi pecho salta
como cabrito en manada
y si me conoce a mí
y por mí, me detesta,
sintiéndose ultrajada.
No se que decir.
&&&&&&
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Un murmullo oí una vez:
sutil y tumultuoso
como secreto público
Me acerqué para saber,
para enterarme por mí mismo;
ansioso.
Porque era como un zumbido de abejas
las de las lancetas
y la miel.
Era como un consejo que aconseja
y una nueva.
nueva briosa y rápida
no como un caballo de feria
si no
como un corcel
Era el consejo de algunos árboles
y lo que esa la luna también aconseja.
lo que aconseja y aconseja
en aquellas tardes
púrpuras y marfil;
De aires prístinos de cigarros
prístinos de tabernas
puros de profetas
limpios de peones
y peonetas
y prístinos de anís.
Y ese consejo me llegó;
esa nueva corrió
hacia mí.
Era acerca de una diosa;
de una Afrodita,
de una Artemisa,
de una mujer preciosa;
de gracia perfecta,
de cuerpo escultural
un mujer de abril
Y de mayo, y de enero, en fin
de todos los meses del año.
¡Que consejo recibí¡
El conseja era: ámala;
y la buena noticia
era:
¿Cómo sabes si el destino,
si los pasos,
si la suerte,
si se cruzan ambos caminos,
y pueda quizás
que llegue a quererte?.
¡Apuesta hombre, apuesta¡
Sacrifica largas horas
siestas,
campos, montañas y fiestas
¡Apuesta hombre, apuesta!
Jah.
Ni la conozco ni me conoce;
pero si es como dice
la luna manchada
de manchas de plata
y rodeada
de cielo manchado
de viento casi escarlata
cruzado de avispas
y de gaviotas
Y lo me dicen también
rurales ojotas
árboles del bosque;
clavos y resortes
grasa de overoles
doscientos ladrones
quinientos truhanes
ochenta camilleras
unos pobres canillitas
y unas cuantas vidrieras
que espantan
muy caras vidrieras
Me mantengo entonces
en la espera
Pero creo que
si la conozco me muero,
y mi pecho salta
como cabrito en manada
y si me conoce a mí
y por mí, me detesta,
sintiéndose ultrajada.
No se que decir.
&&&&&&
Última edición: