Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
No sé qué tiene tu boca
qué elixir, el de tus besos...
Cadenciosos los suspiros
se engarzaron en mi pecho,
coralinos los susurros
ya fondean todo sueño.
No sé qué tienen tus ojos
que desde el primer momento,
al cruzar nuestras miradas,
me atraparon sus reflejos
en la calma de tus mares.
No sé qué tiene de cierto
la tersura de tu abrazo,
alzando apacible un templo
donde espanto la tristeza
y venero tu sosiego.
No sé qué tiene tu risa
que encofra risueño el vuelo
en los deltas de tu cara...
y yo tan sólo deseo
abrigarme con sus alas.
No sé qué tiene tu cuerpo
ni el bastidor de tu esencia,
templado o tórrido fuego
desnivela esta balanza,
por mi causa, por tu efecto.
No sé qué tienes, mi vida
que mis razones yo pierdo
en el vector de tu nombre,
que sin mesura encadeno
al recuerdo de ese día.
Tantas cosas tienes, cielo...
Puedo llenar el espacio
escribiéndote mil versos
o enmarcarte este romance
en un clásico soneto,
sólo dime los colores,
para pintarte yo el lienzo.