Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quizás la desazón vive contigo
vertiendo su licor donde la herida
se muestra más abyecta y decidida
a darle un año más al desabrigo.
Quizás la tempestad vive en tu ombligo
latiendo como duele la partida;
quizás el miedo mora parricida
aliado de tu pérfido Enemigo.
Podrido amanecer, maldito encanto
-aquel que te sumerge en la derrota-
ahijado de la pena y del quebranto
Quizás es la tristeza manirrota
-gastando sin parar en más espanto-
la mano que te deja en bancarrota.
vertiendo su licor donde la herida
se muestra más abyecta y decidida
a darle un año más al desabrigo.
Quizás la tempestad vive en tu ombligo
latiendo como duele la partida;
quizás el miedo mora parricida
aliado de tu pérfido Enemigo.
Podrido amanecer, maldito encanto
-aquel que te sumerge en la derrota-
ahijado de la pena y del quebranto
Quizás es la tristeza manirrota
-gastando sin parar en más espanto-
la mano que te deja en bancarrota.