Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
Siempre me ha gustado ayudar a la gente, me encanta luchar por las causas sociales, pero hoy me he cansado, no creo soportar mucho mas, ¿Cuál es la razón?, pues con el corazón roto y la cabeza a punto de estallar se los platico:
Conozco las causas sociales, el lado de la gente, pero también el del gobierno y la burocracia, sé de las necesidades de la gente, de los buenos y malos servidores públicos, de la gente que trabaja y apoya y de los que hacen nada, las personas que piden por que necesitan y los que piden por pedir.
He estado en tres dependencias de gobierno, muy distintas una de la otra, conozco a los que apoyan y a los que no, y sé también que entre mas apoyas a las personas mas necesidades tienen y también carecen mas de ganas de trabajar y defenderse por si mismos.
En mi querido México tenemos cantidad inmensa de programas para los mas necesitados, el PRO CAMPO es un ejemplo claro, cada cierto tiempo se les da ese dinero a los campesinos en apoyo para que siembren y si la cosecha es mala, para que puedan solventar sus gastos ¿Y con que me encuentro?, sencillamente que el 75% de los campesinos usa ese dinero para hacer fiestas, arreglar su casa o simplemente gastarlo en borracheras.
Tenemos también el apoyo al campo en especie, pues los ingratos, los cambian en las tiendas por alcohol, cuando se trata de semillas, cuando es maquinaria la dejan hasta que se ha descompuesto, por falta de uso. Pero si el gobierno se tarda en entregárselo, ¡Dios nos agarre confesados!, la que se arma, por que nadie ve por la gente humilde del campo.
Mi descontento mas reciente, es el de una pareja la cual acudió desesperada por que no tenían trabajo ninguno de los dos, les urgía un apoyo, los canalizamos al banco de alimentos y se indignaron, por que ellos lo que necesitan es dinero. ¡Háganme el favor!
Es cierto, no vivimos en un lugar perfecto en el que todo es maravilloso, pero gente ¿Realmente creen que el gobierno les va a solucionar todo?, otra cosa mis estimados paisanos, el gobierno es del pueblo, de la gente, los presidentes, gobernadores, diputados, senadores, regidores, llámense como se llamen no son otra cosa que REPRESENTANTES.
Basta ya de quejarse siempre, si al fin de cuentas están donde están por que nosotros mismos se los hemos permitido, es mas nosotros los elegimos. Digo nosotros por que las mayorías mandan, ¿Que se cae el sistema, que hay corrupción? y quien lo permitió si no nosotros mismos.
Gritar el día de hoy por lo que sucedió hace tanto tiempo no tiene caso, necesitamos pensar de un hoy en adelante. Tenemos en nuestras manos las siguientes elecciones, nosotros decidiremos si queremos seguir como hasta hoy o cambiar las cosas, pero métanselo muy bien en la cabeza, esas personas por las que votamos, los que llegan a un puesto de elección popular, los que trabajan en las filas del "gobierno son representantes, nosotros mandamos, nosotros elegimos, pero para eso hay que levantar la voz y mas que las en palabras se necesitan acciones.
¿Qué vas a hacer mexicano? Les sugiero dejar a un lado partidos políticos, esas banderas que a veces son símbolo de decisión y carácter, que son ideas y proyectos, pero que también son muchas veces vendas negras en los ojos de la sociedad, que se convierten en fanatismo en falsa idolatría, que son los dirigentes y representantes de estos los que corrompen los magníficos fines que pudieran tener.
Quiero creer en un México nuevo, en un México donde exista la justicia, por que estoy arta de la falsa equidad, tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales no nos ha conducido más que a una miseria aceptada, a un falso camino de solidaridad, donde entre mas tienes más quieres haciendo lo menos.
Envidiamos al que tiene, por que tiene, decimos que anda en malos pasos, que lo que posee es robado o ilegitimo, pero no nos interesa los años de lucha, los sacrificios que hizo, sencillamente le envidiamos.
Hacemos a un lado al que no tiene, por que no tiene y por lo tanto no hay nada que pueda ofrecernos, le despreciamos por su pobreza, sin saber que desgracias, que circunstancias le han puesto en el lugar donde de se encuentra.
Idolatramos al político que roba, que miente que engaña, mientras está en el cargo, le maldecimos, pero cuando termina su periodo y esta de candidato para otro puesto superior, le aplaudimos y lo apoyamos, le damos el voto y esperamos que sea aun mas terrible que en la ocasión anterior.
Tonteamos al político que hace un buen trabajo, que sus cuentas son aceptables por que es un idiota que no supo ni como robar, "ni para eso sirve", frase tan común en esos casos.
Cada vez que son elecciones esperamos un país mejor, un cambio de la noche a la mañana, una diferencia mágica que se dé justo al día siguiente de tomar protesta, como si en 24 horas pudieran remediarse no 70, ni 100, si no 200 años de fallas, de malos gobiernos, de corrupción cada vez mas elaborada, de errores de todos nosotros, por que si antes callaron sus voces, si bajaron sus manos y permitieron que se les pisoteara, hoy no hay gran diferencia.
Los invito, a dejar de quejarnos, a comenzar a hacer algo, a alzar la voz, ¿A qué le temen? si este país no le queda mucho por perder.
Conozco las causas sociales, el lado de la gente, pero también el del gobierno y la burocracia, sé de las necesidades de la gente, de los buenos y malos servidores públicos, de la gente que trabaja y apoya y de los que hacen nada, las personas que piden por que necesitan y los que piden por pedir.
He estado en tres dependencias de gobierno, muy distintas una de la otra, conozco a los que apoyan y a los que no, y sé también que entre mas apoyas a las personas mas necesidades tienen y también carecen mas de ganas de trabajar y defenderse por si mismos.
En mi querido México tenemos cantidad inmensa de programas para los mas necesitados, el PRO CAMPO es un ejemplo claro, cada cierto tiempo se les da ese dinero a los campesinos en apoyo para que siembren y si la cosecha es mala, para que puedan solventar sus gastos ¿Y con que me encuentro?, sencillamente que el 75% de los campesinos usa ese dinero para hacer fiestas, arreglar su casa o simplemente gastarlo en borracheras.
Tenemos también el apoyo al campo en especie, pues los ingratos, los cambian en las tiendas por alcohol, cuando se trata de semillas, cuando es maquinaria la dejan hasta que se ha descompuesto, por falta de uso. Pero si el gobierno se tarda en entregárselo, ¡Dios nos agarre confesados!, la que se arma, por que nadie ve por la gente humilde del campo.
Mi descontento mas reciente, es el de una pareja la cual acudió desesperada por que no tenían trabajo ninguno de los dos, les urgía un apoyo, los canalizamos al banco de alimentos y se indignaron, por que ellos lo que necesitan es dinero. ¡Háganme el favor!
Es cierto, no vivimos en un lugar perfecto en el que todo es maravilloso, pero gente ¿Realmente creen que el gobierno les va a solucionar todo?, otra cosa mis estimados paisanos, el gobierno es del pueblo, de la gente, los presidentes, gobernadores, diputados, senadores, regidores, llámense como se llamen no son otra cosa que REPRESENTANTES.
Basta ya de quejarse siempre, si al fin de cuentas están donde están por que nosotros mismos se los hemos permitido, es mas nosotros los elegimos. Digo nosotros por que las mayorías mandan, ¿Que se cae el sistema, que hay corrupción? y quien lo permitió si no nosotros mismos.
Gritar el día de hoy por lo que sucedió hace tanto tiempo no tiene caso, necesitamos pensar de un hoy en adelante. Tenemos en nuestras manos las siguientes elecciones, nosotros decidiremos si queremos seguir como hasta hoy o cambiar las cosas, pero métanselo muy bien en la cabeza, esas personas por las que votamos, los que llegan a un puesto de elección popular, los que trabajan en las filas del "gobierno son representantes, nosotros mandamos, nosotros elegimos, pero para eso hay que levantar la voz y mas que las en palabras se necesitan acciones.
¿Qué vas a hacer mexicano? Les sugiero dejar a un lado partidos políticos, esas banderas que a veces son símbolo de decisión y carácter, que son ideas y proyectos, pero que también son muchas veces vendas negras en los ojos de la sociedad, que se convierten en fanatismo en falsa idolatría, que son los dirigentes y representantes de estos los que corrompen los magníficos fines que pudieran tener.
Quiero creer en un México nuevo, en un México donde exista la justicia, por que estoy arta de la falsa equidad, tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales no nos ha conducido más que a una miseria aceptada, a un falso camino de solidaridad, donde entre mas tienes más quieres haciendo lo menos.
Envidiamos al que tiene, por que tiene, decimos que anda en malos pasos, que lo que posee es robado o ilegitimo, pero no nos interesa los años de lucha, los sacrificios que hizo, sencillamente le envidiamos.
Hacemos a un lado al que no tiene, por que no tiene y por lo tanto no hay nada que pueda ofrecernos, le despreciamos por su pobreza, sin saber que desgracias, que circunstancias le han puesto en el lugar donde de se encuentra.
Idolatramos al político que roba, que miente que engaña, mientras está en el cargo, le maldecimos, pero cuando termina su periodo y esta de candidato para otro puesto superior, le aplaudimos y lo apoyamos, le damos el voto y esperamos que sea aun mas terrible que en la ocasión anterior.
Tonteamos al político que hace un buen trabajo, que sus cuentas son aceptables por que es un idiota que no supo ni como robar, "ni para eso sirve", frase tan común en esos casos.
Cada vez que son elecciones esperamos un país mejor, un cambio de la noche a la mañana, una diferencia mágica que se dé justo al día siguiente de tomar protesta, como si en 24 horas pudieran remediarse no 70, ni 100, si no 200 años de fallas, de malos gobiernos, de corrupción cada vez mas elaborada, de errores de todos nosotros, por que si antes callaron sus voces, si bajaron sus manos y permitieron que se les pisoteara, hoy no hay gran diferencia.
Los invito, a dejar de quejarnos, a comenzar a hacer algo, a alzar la voz, ¿A qué le temen? si este país no le queda mucho por perder.