lesmo
Poeta veterano en el portal
Mis labios de nada vale
que te busquen entreabiertos
porque mi boca se seca
con vanos suspiros secos.
¡Ay cuánto desierto!
No ser dueñoque te busquen entreabiertos
porque mi boca se seca
con vanos suspiros secos.
¡Ay cuánto desierto!
Tengo el alma solícita de besos
y los tuyos tras fuerte cerradura,
no los tengas, mujer, allí tan presos,
que se asomen y dejen la angustura.
Y mis labios gritando son posesos
sin tener ni siquiera la dulzura,
solo un roce, de un roce sin excesos
de la miel que tendrá tu comisura.
Nada ofende quien ama en tal manera
ni tampoco quien tanto de ti espera
porque vives constante y sin remedio
en el alma, el deseo, y cada día,
no ofende quien a tal sucumbiría
sabiendo que no es dueño de ese predio.
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