Y no serás el olvido de mis poemas, y te quiero tener presente en mis ojos, por esa hoja caída de otoño mereció la pena, y no serás olvido, prometo que será sin enojos... Cuando la lluvia caiga entre mis dedos, y tú no serás olvido, y no lo serás, siendo tú el protagonista de mis versos, y mañana volveré sosegada a empezar... Un placer haber pasado, un beso