Tampoco somos
que no sabemos nada
y para cuando llegan
tiempos de amar
usamos de las viejas enseñanzas,
de los poetas románticos,
que usaban de las estaciones
para tratar los asuntos
que del amor tratan,
como si fuéramos vegetales
que se significan
con las estaciones
que en los calendarios
se marcan.
Primaveras floridas
y otoños de secas ramas,
solo nos salvan
los inviernos fríos
bajo las mantas,
y los veranos
en que Cupido anda
desnudo por las selvas
y sabanas,
ya ellas
extensas llanuras herbáceas,
en las que se llevan
a sus amores del alma
los primeros que la cabeza alzan
antes de sacar las garras.
que no sabemos nada
y para cuando llegan
tiempos de amar
usamos de las viejas enseñanzas,
de los poetas románticos,
que usaban de las estaciones
para tratar los asuntos
que del amor tratan,
como si fuéramos vegetales
que se significan
con las estaciones
que en los calendarios
se marcan.
Primaveras floridas
y otoños de secas ramas,
solo nos salvan
los inviernos fríos
bajo las mantas,
y los veranos
en que Cupido anda
desnudo por las selvas
y sabanas,
ya ellas
extensas llanuras herbáceas,
en las que se llevan
a sus amores del alma
los primeros que la cabeza alzan
antes de sacar las garras.