No son como tú,
ni como yo,
Ellos son de este mundo que grita,
tan extraño a nuestro sentir,
Nosotros no lo comprendemos,
ellos tampoco y no les importa.
o tal vez, es que ignoran que haya algo
que a veces, les nombra.
Pero nosotros sabemos,
y anhelamos anhelos y sentires,
aquello que un día, al alba, percibimos,
cuando la naturaleza nos inundó de ternura,
y nos miró,
como mira hacia su vientre,
una madre encinta,
como mira una flor
la mirada que la tienta.
y se entrega a la primavera que la renueva.
Y no se dan cuenta,
no perciben,
- tan ocupados están,
tan en sus cosas,
tan en sus fiestas -
la enormidad que significa,
el hecho asombroso de la existencia,
Ignoran el aroma que desprendemos
y que va llenando todos los espacios del Universo.
Ellos no sienten este mundo tan nuestro
ni sus rosas, ni sus promesas.
Pero tú sientes deseos,
y te elevas,
y entiendes,
este mundo distinro,
que nos tiende puentes de dolor y sufrimiento,
para que sobrepasándolos,
entremos en el paraíso del sentir,
y lo transformemos, cada uno de nosotros,
en un nuevo naciniento,
más hermoso, más solitario, más íntimo.
ni como yo,
Ellos son de este mundo que grita,
tan extraño a nuestro sentir,
Nosotros no lo comprendemos,
ellos tampoco y no les importa.
o tal vez, es que ignoran que haya algo
que a veces, les nombra.
Pero nosotros sabemos,
y anhelamos anhelos y sentires,
aquello que un día, al alba, percibimos,
cuando la naturaleza nos inundó de ternura,
y nos miró,
como mira hacia su vientre,
una madre encinta,
como mira una flor
la mirada que la tienta.
y se entrega a la primavera que la renueva.
Y no se dan cuenta,
no perciben,
- tan ocupados están,
tan en sus cosas,
tan en sus fiestas -
la enormidad que significa,
el hecho asombroso de la existencia,
Ignoran el aroma que desprendemos
y que va llenando todos los espacios del Universo.
Ellos no sienten este mundo tan nuestro
ni sus rosas, ni sus promesas.
Pero tú sientes deseos,
y te elevas,
y entiendes,
este mundo distinro,
que nos tiende puentes de dolor y sufrimiento,
para que sobrepasándolos,
entremos en el paraíso del sentir,
y lo transformemos, cada uno de nosotros,
en un nuevo naciniento,
más hermoso, más solitario, más íntimo.