Ictiandro
Poeta adicto al portal
A dónde van a parar las noches
que sin tu voz no veo las estrellas
y la luna mengua su luz de antaño
sin tu esencia de miles de soles
escapando hacia fronteras que no alcanzo.
Son mis hombros el umbral de tu nombre,
llevo en mis labios la sed de siglos
cuanto demoré en encontrarte.
Aquí estás, cual Vellocino perdido,
la aventura gélida de mis intentos
si a pesar de descubrir cuanto te quiero
no soy quien esperas cuando cae la noche.
que sin tu voz no veo las estrellas
y la luna mengua su luz de antaño
sin tu esencia de miles de soles
escapando hacia fronteras que no alcanzo.
Son mis hombros el umbral de tu nombre,
llevo en mis labios la sed de siglos
cuanto demoré en encontrarte.
Aquí estás, cual Vellocino perdido,
la aventura gélida de mis intentos
si a pesar de descubrir cuanto te quiero
no soy quien esperas cuando cae la noche.