Flor del Amor
Poeta recién llegado
Las palabras,
robadas, ultimadas,
paradójicamente se han congelado.
El temas es...
¿Como volver a inspirarme?
Si estoy en un estado de catalepsia,
de introspección obligada, exigida,
si he de querer mucho pero no puedo,
si ganas de amar hasta su sudor...pero no debo.
si de mis raíces, nacientes en mis pies,
hasta la cerviz toda, entera, completa,
soy aun y pertenezco a él.
No sé, en que era sucedió,
si antes de o después de...,
quizás siempre ha existido ésta pasión,
o de repente irrumpió en mi ser,
como fuego ardiente, como beso que quema,
como si hubiera estado desde siempre marcada
con sus iniciales,
tal vez me busco siempre para amarle
y no amarme tanto como yo le ame.
Pero mis versos muertos,
no pueden revivir ahora,
como le hago sin dañar a mi sombra,
ni estando quieta lo olvido,
tan solo cierro mis ojos,
y recorro su rostro,
centímetro a centímetro.
Ya no he de amarle tanto,
porque ya no debo hacerlo,
le pido y re pido al corazón
que intente...
no socavar mas sus recuerdos,
que se quede silente.
Pero de vez en cuando en algunas soledades,
tiendo a escapar a él tan solo un momento
mirarlo fijamente, como si lo pudiera tocar,
y descubrir como siempre y siempre,
que él estará tan lejos.
robadas, ultimadas,
paradójicamente se han congelado.
El temas es...
¿Como volver a inspirarme?
Si estoy en un estado de catalepsia,
de introspección obligada, exigida,
si he de querer mucho pero no puedo,
si ganas de amar hasta su sudor...pero no debo.
si de mis raíces, nacientes en mis pies,
hasta la cerviz toda, entera, completa,
soy aun y pertenezco a él.
No sé, en que era sucedió,
si antes de o después de...,
quizás siempre ha existido ésta pasión,
o de repente irrumpió en mi ser,
como fuego ardiente, como beso que quema,
como si hubiera estado desde siempre marcada
con sus iniciales,
tal vez me busco siempre para amarle
y no amarme tanto como yo le ame.
Pero mis versos muertos,
no pueden revivir ahora,
como le hago sin dañar a mi sombra,
ni estando quieta lo olvido,
tan solo cierro mis ojos,
y recorro su rostro,
centímetro a centímetro.
Ya no he de amarle tanto,
porque ya no debo hacerlo,
le pido y re pido al corazón
que intente...
no socavar mas sus recuerdos,
que se quede silente.
Pero de vez en cuando en algunas soledades,
tiendo a escapar a él tan solo un momento
mirarlo fijamente, como si lo pudiera tocar,
y descubrir como siempre y siempre,
que él estará tan lejos.