Osvaldo Berríos
Poeta recién llegado
No tardes,
aquí el sol por la mañana,
en la madera que arde
y en la rama que florece.
No tardes,
aquí el sol por la mañana
en las manos del que trabaja
y en los besos del que ama.
No tardes,
aquí el sol por la mañana
en el campanario del alma enamorada
y en la semilla que me guardas.
Osvaldo Berrios
aquí el sol por la mañana,
en la madera que arde
y en la rama que florece.
No tardes,
aquí el sol por la mañana
en las manos del que trabaja
y en los besos del que ama.
No tardes,
aquí el sol por la mañana
en el campanario del alma enamorada
y en la semilla que me guardas.
Osvaldo Berrios