AMANT
Poeta adicto al portal
A decir verdad, nunca te he querido,
aunque hemos pasado tanto tiempo juntas.
Me conoces, más de lo que yo a mí misma,
te entregas por completo, sin reservas,
y estás ahí siempre, esperándome,
con un poema,
con una frase de amor,
con una sonrisa que a mi esencia embelesa
con una mirada
cuyos destellos son de ese gran sentimiento
notas de luz.
Para ser sincera, nunca, nunca te he amado.
Estas a mi lado y no estás... eres y no eres...
Sublimes han sido las horas a tu lado
mientras me abrazas y me abrasas
y aunque mi piel no tocas, tocas mi alma.
Tal vez no te guste saber esto,
percatarte de la realidad,
descubrir que lo que creías no es cierto.
Me haces muy feliz, no puedo negarlo,
aunque no te quiera ni te ame.
Sé que tu amor refulge
en algun lugar del orbe
tan distante de mí,
que tus labios
anhelan un beso mío con vehemencia
y el deseo es la sábana
que noche a noche nos arropa.
De vero te digo que no te quiero.
Me encanta como destilas dulzura,
como me haces el amor con la mirada.
Me encanta vivir
la más fantástica realidad, contigo.
Tu edénica efigie me enardece.
Me mojas con palabras...
No te quiero ni te amo: te adoro,
diosa mía, bella musa,
tenés mi felicidad en tus manos.
Creí que eso sólo existía en los cuentos,
mas me equivoqué,
y me alegra haberlo hecho.
Sos mi divino pecado,
que me acompañes quiero,
andemos la misma senda,
recibamos con ósculos el nuevo día
y cada noche...
Hagamos realidad la poesía
que en nuestros pechos habita,
vivamos ese amor que sueñan los poetas,
a plenitud, ese que no se guarda nada,
que todo lo entrega,
que el romance prioriza,
un amor cuya brisa siempre nos acaricie,
un amor mutado en adoración.
aunque hemos pasado tanto tiempo juntas.
Me conoces, más de lo que yo a mí misma,
te entregas por completo, sin reservas,
y estás ahí siempre, esperándome,
con un poema,
con una frase de amor,
con una sonrisa que a mi esencia embelesa
con una mirada
cuyos destellos son de ese gran sentimiento
notas de luz.
Para ser sincera, nunca, nunca te he amado.
Estas a mi lado y no estás... eres y no eres...
Sublimes han sido las horas a tu lado
mientras me abrazas y me abrasas
y aunque mi piel no tocas, tocas mi alma.
Tal vez no te guste saber esto,
percatarte de la realidad,
descubrir que lo que creías no es cierto.
Me haces muy feliz, no puedo negarlo,
aunque no te quiera ni te ame.
Sé que tu amor refulge
en algun lugar del orbe
tan distante de mí,
que tus labios
anhelan un beso mío con vehemencia
y el deseo es la sábana
que noche a noche nos arropa.
De vero te digo que no te quiero.
Me encanta como destilas dulzura,
como me haces el amor con la mirada.
Me encanta vivir
la más fantástica realidad, contigo.
Tu edénica efigie me enardece.
Me mojas con palabras...
No te quiero ni te amo: te adoro,
diosa mía, bella musa,
tenés mi felicidad en tus manos.
Creí que eso sólo existía en los cuentos,
mas me equivoqué,
y me alegra haberlo hecho.
Sos mi divino pecado,
que me acompañes quiero,
andemos la misma senda,
recibamos con ósculos el nuevo día
y cada noche...
Hagamos realidad la poesía
que en nuestros pechos habita,
vivamos ese amor que sueñan los poetas,
a plenitud, ese que no se guarda nada,
que todo lo entrega,
que el romance prioriza,
un amor cuya brisa siempre nos acaricie,
un amor mutado en adoración.
Última edición: