PESCADOR DE VERSOS
Poeta asiduo al portal
Caì en la oscura prisiòn de tu mirada
y resbalò mi boca en tu dulce boca,
extraviè mis razones en tu alegre risa,
y quemè mis alas en tu ardiente cuerpo.
Me hice sòlo por mi gusto; tuyo,
y tuyos eran mis dìas y mis largas noches,
y como el cordero siempre a su pastor seguìa,
asì seguia mi alma,con amor tus pasos.
Me animè a entregarte el corazòn cansado
a veces de derrotas o de entregas locas,
y en cada camino que mis pies andaban,
como una sombra terca tu mirar traìa.
Nunca entendì por què te amaba tanto,
para esa dimensiòn,mi entender no me servìa,
pues cada amanecer que Dios me regalaba,
con un moñito rosa yo te lo dedicaba.
Un dìa negro de mi tù te apartaste,
mas nunca te olvidè,porque al amarte,
al mundo entero amè y en mis olvidos,
no podìan caber tantos suspiros,
ni todo el universo de besos y de anhelos.
No te dì un adiòs por mis temores,
querìa dejar abierto el pasadizo hacia lo tuyo
y sòlo recorrì sin prisas los senderos,
donde vivimos juntos los màs bellos momentos.
Y en el ùltimo instante que vivì contigo,
en mi tonta locura que el amor me daba,
depositè en tus manos,que ya no eran mìas,
un triste poema,como despedida.
Sin ninguna precauciòn saltè la valla,
la frontera del amor crucè orgulloso
sin pensar en el dolor lleguè a tu playa,
y confiè mis alegrìas en lo negro de tus ojos.
y resbalò mi boca en tu dulce boca,
extraviè mis razones en tu alegre risa,
y quemè mis alas en tu ardiente cuerpo.
Me hice sòlo por mi gusto; tuyo,
y tuyos eran mis dìas y mis largas noches,
y como el cordero siempre a su pastor seguìa,
asì seguia mi alma,con amor tus pasos.
Me animè a entregarte el corazòn cansado
a veces de derrotas o de entregas locas,
y en cada camino que mis pies andaban,
como una sombra terca tu mirar traìa.
Nunca entendì por què te amaba tanto,
para esa dimensiòn,mi entender no me servìa,
pues cada amanecer que Dios me regalaba,
con un moñito rosa yo te lo dedicaba.
Un dìa negro de mi tù te apartaste,
mas nunca te olvidè,porque al amarte,
al mundo entero amè y en mis olvidos,
no podìan caber tantos suspiros,
ni todo el universo de besos y de anhelos.
No te dì un adiòs por mis temores,
querìa dejar abierto el pasadizo hacia lo tuyo
y sòlo recorrì sin prisas los senderos,
donde vivimos juntos los màs bellos momentos.
Y en el ùltimo instante que vivì contigo,
en mi tonta locura que el amor me daba,
depositè en tus manos,que ya no eran mìas,
un triste poema,como despedida.
Sin ninguna precauciòn saltè la valla,
la frontera del amor crucè orgulloso
sin pensar en el dolor lleguè a tu playa,
y confiè mis alegrìas en lo negro de tus ojos.
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