Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
No te expliques ciertas cosas,
el amor no explica
no se explican las hazañas
ni el temor ni la venganza,
ni las parábolas ni las metáforas,
ni siquiera la pequeña diferencia
que nos diferencia y distingue.
No te expliques ciertas cosas,
la ignorancia no se explica,
ni la roca que inmoviliza el rostro
del tiempo ni lo de las monedas
que volteados tiramos esa vez en la
fuente de la discordia indefensa.
No se explica el placer de verte,
la nostalgia no se explica ni las
costumbres ni los halagos
encuentran explicación servible.
No te expliques ciertas cosas,
ni las horas perdidas ni el árbol
que un rayo partió infinitamente,
ni la flor marchita,
ni la alegría de la danza,
ni el deseo de tenerte.
el amor no explica
no se explican las hazañas
ni el temor ni la venganza,
ni las parábolas ni las metáforas,
ni siquiera la pequeña diferencia
que nos diferencia y distingue.
No te expliques ciertas cosas,
la ignorancia no se explica,
ni la roca que inmoviliza el rostro
del tiempo ni lo de las monedas
que volteados tiramos esa vez en la
fuente de la discordia indefensa.
No se explica el placer de verte,
la nostalgia no se explica ni las
costumbres ni los halagos
encuentran explicación servible.
No te expliques ciertas cosas,
ni las horas perdidas ni el árbol
que un rayo partió infinitamente,
ni la flor marchita,
ni la alegría de la danza,
ni el deseo de tenerte.
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