j. rafael garcia balcazar
Poeta adicto al portal
Increíble placer,
de remolinos
sensual música,
endiablado ritmo
¡Kinéticas sensaciones que enajenan!
un vaivén sexual,
ideas y venidas
dos almas huracanes,
en grecados y círculos
en sus cuerpos hermosos,
(movidos a timón de lujuriosa danza)
sin penetración
facen el amor (fornican)...¡A movimiento pleno!
Contagian de fiebre, al respetable
al penoso viento
sus brazos magnéticos,
deslizan los deseos de los mirones
sus cordones plateados,
son ritual de piernas
y dedos entrelazados
¡mutuos toques, onanismo salvaje con el otro!...como caricias, rendidas
concha hecha temblorines Gnomos, (¡OOUG! : es...pas...mos...)
miradas que hacen el amor, hasta vaciarse...como fru-fru, en sus pupilas
párpados cerrados sutil vibrador, (¡AAAhg! : or...gas...mos...)
¡Un Lujo el silencio!
¡Rendición de aplausos!
¡Escurren sudores orgullosos!
¡Resbala la sonrisa vanidosa!
Avanzo, firmemente y oigo una voz melosa
¿Adónde vas?, ¡No me dejes!
Detengo mi paso trinfante y satisfecho
¡Ella!...me escupe un improperio golpeándome en el pecho!
¡NO TE HAGAS PENDEJO SON VEINTE VAROS!
Bromeando, rodeo su cintura, la atraigo...le doy un beso
-Llevándola a mi mesa-, le contesto :
¡Lo sé!,, toma 50, y además, yo pago los...tragos!
de remolinos
sensual música,
endiablado ritmo
¡Kinéticas sensaciones que enajenan!
un vaivén sexual,
ideas y venidas
dos almas huracanes,
en grecados y círculos
en sus cuerpos hermosos,
(movidos a timón de lujuriosa danza)
sin penetración
facen el amor (fornican)...¡A movimiento pleno!
Contagian de fiebre, al respetable
al penoso viento
sus brazos magnéticos,
deslizan los deseos de los mirones
sus cordones plateados,
son ritual de piernas
y dedos entrelazados
¡mutuos toques, onanismo salvaje con el otro!...como caricias, rendidas
concha hecha temblorines Gnomos, (¡OOUG! : es...pas...mos...)
miradas que hacen el amor, hasta vaciarse...como fru-fru, en sus pupilas
párpados cerrados sutil vibrador, (¡AAAhg! : or...gas...mos...)
¡Un Lujo el silencio!
¡Rendición de aplausos!
¡Escurren sudores orgullosos!
¡Resbala la sonrisa vanidosa!
Avanzo, firmemente y oigo una voz melosa
¿Adónde vas?, ¡No me dejes!
Detengo mi paso trinfante y satisfecho
¡Ella!...me escupe un improperio golpeándome en el pecho!
¡NO TE HAGAS PENDEJO SON VEINTE VAROS!
Bromeando, rodeo su cintura, la atraigo...le doy un beso
-Llevándola a mi mesa-, le contesto :
¡Lo sé!,, toma 50, y además, yo pago los...tragos!