VLADIMIR Z.-
Poeta del vino y las nubes
No te olvidaré
No, no te olvidaré
Aun cuando el sereno cielo de verano
Se vuelva oscuro y tempestuoso,
Aun cuando el terreno fértil de mi vida
Rechace la semilla del amor,
Aun cuando las leyes del destino
Me haga pagar uno a uno mis cobardías y desaires,
Aun cuando aquel joven rostro que me mira en el espejo
Se vuelva arruinado y desamparado,
Aun cuando la voz de mi libertad
Sea callada y oprimida,
Aun cuando la certera mano de la muerte
Me haga el llamado del adiós.
Tuyos son mis senderos y carreteras,
Mi único vehículo es la carroza de tu amor,
Tan solo él me puede ayudar a cruzar mares y cordilleras
Y mantener siempre vivo mi corazón.
El mar nuca olvida a sus danzantes sirenas,
El río tampoco olvida a la montaña que lo vio nacer,
Si el cielo jamás olvidará el bello color de la aurora,
¿Cómo podría yo olvidar al ángel que me enseñó a querer?
No, no te olvidaré
Aun cuando el sereno cielo de verano
Se vuelva oscuro y tempestuoso,
Aun cuando el terreno fértil de mi vida
Rechace la semilla del amor,
Aun cuando las leyes del destino
Me haga pagar uno a uno mis cobardías y desaires,
Aun cuando aquel joven rostro que me mira en el espejo
Se vuelva arruinado y desamparado,
Aun cuando la voz de mi libertad
Sea callada y oprimida,
Aun cuando la certera mano de la muerte
Me haga el llamado del adiós.
Tuyos son mis senderos y carreteras,
Mi único vehículo es la carroza de tu amor,
Tan solo él me puede ayudar a cruzar mares y cordilleras
Y mantener siempre vivo mi corazón.
El mar nuca olvida a sus danzantes sirenas,
El río tampoco olvida a la montaña que lo vio nacer,
Si el cielo jamás olvidará el bello color de la aurora,
¿Cómo podría yo olvidar al ángel que me enseñó a querer?