No se pierde en la derrota, sino en su latir
cuando silencia sus pasos...
No se pierde en la batalla feroz, sino en la huella
inerte vaga de la desazón.
No se pierde el rugido en el gritar airado, sino en el abismo
de la soledad.
No tiendas tus manos al verdugo del tiempo en sinónimo de fracaso.
Levanta tus alas henchidas de espíritu que vuelan a ras del suelo
alzando su vuelo sin dejarse atrapar.
Siendo el rayo plateado que acaricia la mar...en una tarde de verano.
No se pierde en un mirar esperando su contrariedad,
pues tienes que esperar en lo que de sí pueda dar.
Curandera de cicatrices. Sino en su cristalino, roto por mitad.
No se pierde uno en el olvido de sí mismo, sino en el buscar su
propio egoísmo queriendo con ello aislamiento no replegando su espíritu.
Dejando crecer sus raíces.
No se pierde uno en el camino, sino en el errar
intentando buscar el paso cierto. Quedando la huella atrás
inmune al tiempo.
No se pierde uno en la herida y el dolor, sino en la espina recia
que aprisiona tu corazón con invisibles cadenas.
No se pierde en la sonrisa vencida, sino en su hueco
ausente que no respira.
Uno no se pierde en el camino...se deja perder según divague
por la vida.
cuando silencia sus pasos...
No se pierde en la batalla feroz, sino en la huella
inerte vaga de la desazón.
No se pierde el rugido en el gritar airado, sino en el abismo
de la soledad.
No tiendas tus manos al verdugo del tiempo en sinónimo de fracaso.
Levanta tus alas henchidas de espíritu que vuelan a ras del suelo
alzando su vuelo sin dejarse atrapar.
Siendo el rayo plateado que acaricia la mar...en una tarde de verano.
No se pierde en un mirar esperando su contrariedad,
pues tienes que esperar en lo que de sí pueda dar.
Curandera de cicatrices. Sino en su cristalino, roto por mitad.
No se pierde uno en el olvido de sí mismo, sino en el buscar su
propio egoísmo queriendo con ello aislamiento no replegando su espíritu.
Dejando crecer sus raíces.
No se pierde uno en el camino, sino en el errar
intentando buscar el paso cierto. Quedando la huella atrás
inmune al tiempo.
No se pierde uno en la herida y el dolor, sino en la espina recia
que aprisiona tu corazón con invisibles cadenas.
No se pierde en la sonrisa vencida, sino en su hueco
ausente que no respira.
Uno no se pierde en el camino...se deja perder según divague
por la vida.
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