Sólo abrázame
en este minuto
que no acabaen este minuto
de morirse.
Existe un latido
que sólo conoce tu voz
un pálpito repetitivo
que mece las flores
como si en ellas
encontraras mi piel.
Y hurgueteas
las dóciles amapolas
son cientas
apostadas
en esta orilla
en donde existe
un suspiro
que lleva tu nombre.
Se agudiza la estrechéz
de una mirada
sol que naces siempre
a la hora correcta.
No te vayas
es hora de vivir
la primavera en la piel.
Marzo/ 2020