Prometheus
Poeta recién llegado
Ven, levántate;
le hablo a esa alma escondida
que, en ti, vive extraviada,
ajena a la pasión que la hacía
vibrar en otra época.
Ven
Déjame rejuvenecer tus labios,
déjame ser tu nutriente,
que con mi corazón yo alimente
esa alma que se te ha secado;
deja el miedo a un lado.
Comparte conmigo tus secretos,
creemos uno nuevo;
úsame, seré tu instrumento,
drena mi energía sin compasión,
que para eso he nacido.
Ese es mi propósito,
ese el valor de mi existencia;
llénate de mi vida,
y luego, si lo quiere el destino,
échame al olvido.
Pagaré tu rescate con mi sacrificio
No temas al calor de mis labios,
ellos no buscan encadenarte
sino, darte vida y liberarte;
borrarte de la lista negra
de los que, en vida, se sienten muertos.
No temas a esta pasión
que existe para saciar la tuya,
alma mía, no te quepa duda,
por ti enfrentaría la perdición;
aunque al final, cada cual siga su ruta
le hablo a esa alma escondida
que, en ti, vive extraviada,
ajena a la pasión que la hacía
vibrar en otra época.
Ven
Déjame rejuvenecer tus labios,
déjame ser tu nutriente,
que con mi corazón yo alimente
esa alma que se te ha secado;
deja el miedo a un lado.
Comparte conmigo tus secretos,
creemos uno nuevo;
úsame, seré tu instrumento,
drena mi energía sin compasión,
que para eso he nacido.
Ese es mi propósito,
ese el valor de mi existencia;
llénate de mi vida,
y luego, si lo quiere el destino,
échame al olvido.
Pagaré tu rescate con mi sacrificio
No temas al calor de mis labios,
ellos no buscan encadenarte
sino, darte vida y liberarte;
borrarte de la lista negra
de los que, en vida, se sienten muertos.
No temas a esta pasión
que existe para saciar la tuya,
alma mía, no te quepa duda,
por ti enfrentaría la perdición;
aunque al final, cada cual siga su ruta