***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
No tengo miedo.
Hoy desperté a mediados del ocaso,
la luz que vislumbraron mis ojos
no fue más que cristales rotos
de apatía, desencanto y rostros oscos.
La lluvia contra el vitral teñido por rojos,
rojos apasionados como los torpes enamorados;
otro rojo simpático y tímido de los pasados,
y el rojo de tus labios, rojo de mis amores deseados.
No puedo seguir así, al destino negándonos.
No quiero perder el tiempo ni los argumentos;
no quiero dejar de mirar esos ojos perfectos,
esa luz tan sombría que es mi dulce agonía.
Un sueño y una nube envuelta en versos,
en helechos de los bosques más inquietos,
hecho de musgo y hecho de mar, hecho de cielos;
sueño de tus manos, sueño de mis tiernos besos.
Mirar tu cara ante la brisa y tus cabellos,
tanto quietos como libres me parecen bellos;
cada sentimiento de tus palabras o tus gestos
es el sentimiento por el que vale vivir estos tiempos.
Todos los movimientos del mar me son inciertos,
los cantos de las aves son escritos por dos diestros;
y los amantes y los errantes no llegan tener acuerdos,
pero tú y yo que nos sentamos en nuestros cimientos.
Somos tú y yo del color de los apasionados,
de los canticos y los silencios de los eternos amados,
de la vida, la muerte y los destellos más plateados.
Somos el rojo, en blanco, el plata y todos los combinados.
Porque formamos cada lazo con los suspiros y sueños,
porque forjamos de los besos en medio del viñedo;
porque ni el amor ni la ira nos dominan ni son dueños
porque ahora a tu lado al amor yo ya no tengo miedo.
Hoy desperté a mediados del ocaso,
la luz que vislumbraron mis ojos
no fue más que cristales rotos
de apatía, desencanto y rostros oscos.
La lluvia contra el vitral teñido por rojos,
rojos apasionados como los torpes enamorados;
otro rojo simpático y tímido de los pasados,
y el rojo de tus labios, rojo de mis amores deseados.
No puedo seguir así, al destino negándonos.
No quiero perder el tiempo ni los argumentos;
no quiero dejar de mirar esos ojos perfectos,
esa luz tan sombría que es mi dulce agonía.
Un sueño y una nube envuelta en versos,
en helechos de los bosques más inquietos,
hecho de musgo y hecho de mar, hecho de cielos;
sueño de tus manos, sueño de mis tiernos besos.
Mirar tu cara ante la brisa y tus cabellos,
tanto quietos como libres me parecen bellos;
cada sentimiento de tus palabras o tus gestos
es el sentimiento por el que vale vivir estos tiempos.
Todos los movimientos del mar me son inciertos,
los cantos de las aves son escritos por dos diestros;
y los amantes y los errantes no llegan tener acuerdos,
pero tú y yo que nos sentamos en nuestros cimientos.
Somos tú y yo del color de los apasionados,
de los canticos y los silencios de los eternos amados,
de la vida, la muerte y los destellos más plateados.
Somos el rojo, en blanco, el plata y todos los combinados.
Porque formamos cada lazo con los suspiros y sueños,
porque forjamos de los besos en medio del viñedo;
porque ni el amor ni la ira nos dominan ni son dueños
porque ahora a tu lado al amor yo ya no tengo miedo.
I can write all the letters using all the words, but i never will can show you in that all my love.