No tengo nada que ofrecerte, nada de interés; ninguna hazaña, ninguna historia interesante, ningún viaje, ningún logro, ningún sueño. Una vida desvivida, un fracaso en toda su extensión, una indolencia que me ha impermeabilizado, una existencia hueca que no da para mucha charla. Te haría perder el tiempo para finalmente experimentar cómo te distancias. Y creo que no puedo, no puedo seguir: no podría soportar decepcionar otra vez, desencantarte a ti también.
16.6.2012
16.6.2012