Josimar Moran
Poeta fiel al portal
No hijo mío, tú no eres diferente,
tampoco Dios se equivocó contigo;
ni yo lo siento como mi castigo
que tú busques tu sueño tan valiente.
Lo que me duele es el dolor ardiente
por no haber logrado ser el amigo
que te brindara protección y abrigo
para afrontar este mundo inclemente.
¡No hijo! No me debes pedir perdón,
ni te sientas mal por no haber podido
andar por el camino establecido
por una sociedad sin compasión.
Libera de una vez tu corazón,
olvida la prisión que has construído
y que surja el bello ser, que escondido,
vive en el destello de tu ilusión.
Muestra al mundo el coraje y la templanza,
el valor y el orgullo de tu esencia
y de tus acciones la transparencia
que une honor y dignidad en alianza.
Hijo mío debes tener confianza
y verás el fruto de tu paciencia
mostrarte la senda que la experiencia
ha forjado como dulce esperanza.
El peso ha sido mucho, demasiado
para un alma que nació encadenada
a un destino que creció de la nada
y por sendas de dolor te ha llevado.
Todo presente se torna pasado,
toda tu pena quedará olvidada
y la vida que anhelas transformada
será el regalo que el cielo te ha enviado. . .
(Mayo 20, 22 y 23; y Junio 07 de 2012)
tampoco Dios se equivocó contigo;
ni yo lo siento como mi castigo
que tú busques tu sueño tan valiente.
Lo que me duele es el dolor ardiente
por no haber logrado ser el amigo
que te brindara protección y abrigo
para afrontar este mundo inclemente.
¡No hijo! No me debes pedir perdón,
ni te sientas mal por no haber podido
andar por el camino establecido
por una sociedad sin compasión.
Libera de una vez tu corazón,
olvida la prisión que has construído
y que surja el bello ser, que escondido,
vive en el destello de tu ilusión.
Muestra al mundo el coraje y la templanza,
el valor y el orgullo de tu esencia
y de tus acciones la transparencia
que une honor y dignidad en alianza.
Hijo mío debes tener confianza
y verás el fruto de tu paciencia
mostrarte la senda que la experiencia
ha forjado como dulce esperanza.
El peso ha sido mucho, demasiado
para un alma que nació encadenada
a un destino que creció de la nada
y por sendas de dolor te ha llevado.
Todo presente se torna pasado,
toda tu pena quedará olvidada
y la vida que anhelas transformada
será el regalo que el cielo te ha enviado. . .
(Mayo 20, 22 y 23; y Junio 07 de 2012)