No voy a encontrarte, pero déjame seguir buscando.
Dejé de fumar, de beber, de salir y de entrar.
Dejé el orgullo y me raptaron el ego.
Dejé de escucharte y dejé de escribirte y hablarte.
Dejé las mañanas y las tardes y olvidé las noches.
Besos y caricias anónimas, sonrisas displicentes... también dejé de elegir.
"Ojalá pudiera ayudarte" ... repites en mi cabeza cada noche.
Amanece, y agoniza en mi cabeza la idea de encontrarte.
Dentro, en el alma, deserta el valor de intentarlo.
No es posible, nunca lo fue... me digo después de mirar una de tus fotos.
Reprimo el dolor, modero el recuerdo, contengo el miedo, domino el deseo... abrazo el olvido.
Aunque se que siempre regresa la duda, como el eco de un llanto no considerado, embarrada en porqués y fabulando un futuro de esperanza dormida.
No voy a encontrarte, pero déjame seguir buscando.
Dejé de fumar, de beber, de salir y de entrar.
Dejé el orgullo y me raptaron el ego.
Dejé de escucharte y dejé de escribirte y hablarte.
Dejé las mañanas y las tardes y olvidé las noches.
Besos y caricias anónimas, sonrisas displicentes... también dejé de elegir.
"Ojalá pudiera ayudarte" ... repites en mi cabeza cada noche.
Amanece, y agoniza en mi cabeza la idea de encontrarte.
Dentro, en el alma, deserta el valor de intentarlo.
No es posible, nunca lo fue... me digo después de mirar una de tus fotos.
Reprimo el dolor, modero el recuerdo, contengo el miedo, domino el deseo... abrazo el olvido.
Aunque se que siempre regresa la duda, como el eco de un llanto no considerado, embarrada en porqués y fabulando un futuro de esperanza dormida.
No voy a encontrarte, pero déjame seguir buscando.
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