Ayer me di cuenta de lo absurdo que puede ser querer olvidarte, tan loco como amarte, es extraño sentir el calor de alguien que no seas tú, me asustó sentir que podía ser posible atraer alguien que no tiene sentido, me sentí infame, cruel, me devastó ser tu.
Todavía me pregunto cómo pudiste hacerlo, como pudiste saber que era tu juguete, saber que cambiabas mi vida, que me podías herirme, que podías voltear mi mundo y seguir adelante sin importarte nada, ayer me sentí tan sucia, manchada porque sin pretenderlo puedo estar afectando la vida de otra persona que tiene un destino muy distinto al mío.
No cause nada, no quise hacerlo, a veces pienso que mi soledad lo atrajo, que leyó mi tristeza y sintió que era su deber hacer algo, entretenerme, hacerme reír aunque cueste, distraer mi soledad, me aferre a esa distracción porque necesitaba dejar de pensar, ir en otra dirección.
Pensé que no podría seguir, que me ganaría estas ganas de rendirme, de ser lo que acabaría por destruirme.
Aún no se porque crees que merecía ser tratada como si no tuviera corazón, o a lo mejor si lo sé, fui yo quien te puso por encima de todo incluso de mi, de aplastarme el alma, de partirme el corazón, a lo mejor creí que lo merecía.*
Sigo sintiendo estas ganas locas de saber de ti, aún no se si pueda quererme de nuevo, pero todos los días luchó conmigo misma para no terminar de destruirme, imaginé mucho, soñé mucho y sigo a veces pensando que podría hacerte feliz, porque no pensar que podría hacerme feliz a mi?*
Todavía peleó porque no encuentro la respuesta, todavía me cuesta respirar, siempre pensé que no podía sentirme así, no debería necesitarte, no debería ser adicta a ti, nunca fuiste dulce, nunca amoroso, *siempre distante y egoísta.*
No voy hacer tu, pretendo reparar el desorden que he podido causar, asi me cueste aún más perderme de mi soledad, yo *tuve la culpa de sentirla tendría que ser yo quien la asuma.*
Todavía me pregunto cómo pudiste hacerlo, como pudiste saber que era tu juguete, saber que cambiabas mi vida, que me podías herirme, que podías voltear mi mundo y seguir adelante sin importarte nada, ayer me sentí tan sucia, manchada porque sin pretenderlo puedo estar afectando la vida de otra persona que tiene un destino muy distinto al mío.
No cause nada, no quise hacerlo, a veces pienso que mi soledad lo atrajo, que leyó mi tristeza y sintió que era su deber hacer algo, entretenerme, hacerme reír aunque cueste, distraer mi soledad, me aferre a esa distracción porque necesitaba dejar de pensar, ir en otra dirección.
Pensé que no podría seguir, que me ganaría estas ganas de rendirme, de ser lo que acabaría por destruirme.
Aún no se porque crees que merecía ser tratada como si no tuviera corazón, o a lo mejor si lo sé, fui yo quien te puso por encima de todo incluso de mi, de aplastarme el alma, de partirme el corazón, a lo mejor creí que lo merecía.*
Sigo sintiendo estas ganas locas de saber de ti, aún no se si pueda quererme de nuevo, pero todos los días luchó conmigo misma para no terminar de destruirme, imaginé mucho, soñé mucho y sigo a veces pensando que podría hacerte feliz, porque no pensar que podría hacerme feliz a mi?*
Todavía peleó porque no encuentro la respuesta, todavía me cuesta respirar, siempre pensé que no podía sentirme así, no debería necesitarte, no debería ser adicta a ti, nunca fuiste dulce, nunca amoroso, *siempre distante y egoísta.*
No voy hacer tu, pretendo reparar el desorden que he podido causar, asi me cueste aún más perderme de mi soledad, yo *tuve la culpa de sentirla tendría que ser yo quien la asuma.*