Berta Gonzalez García
Poeta recién llegado
No se puede volver atrás.
Borraría aquel momento en que me desnudé
dejando que tú vieras mis heridas abiertas
sin siquiera sospechar que te era indiferente
el desasosiego que me llenaba,
mi dolor, que mis dudas aún despiertas
rompieran a sangrar.
Traté de sentirme otra vez
ïntegra entre tus brazos, pero no era cierto,
tú no eras tú, ni siquiera en mis recuerdos que
se engañaban una y otra vez en mi secreto.
Y yo, ahora, era yo.
No el personaje que había creado.
Y volví a temer y a llorar.
Te lloré como a un muerto
para tratar de seguir amando lo que añoraba
y no ese presente que la decepción iba tiñendo
en tonos grises con sabores amargos.
Te fijé en mi silencio
a bronce para que no cambiara
lo que conservo de tu historia.
Y reconocerla...
y mirarla de nuevo...
pero es inútil...
No se debe volver atrás.