Daniel Espinosa
Poeta adicto al portal
Eran como las doce en punto
y tu vientre fino pedía girasoles frente al campo,
la luna inmensa, inmensa y redonda contemplaba nuestros versos..
y abatía y habitaba toda la existencia, todas las elocuencias y los sueños...
y tu vientre fino pedía girasoles frente al campo,
la luna inmensa, inmensa y redonda contemplaba nuestros versos..
y abatía y habitaba toda la existencia, todas las elocuencias y los sueños...
-Desnudos los dos, llenos de locura y deseo-
La noche azul cobijó nuestros suspiros,
anidó nuestros secretos y abrigó nuestros silencios,
los cuerpos se tocaron, derramaron el enjambre de sus pechos,
la luz arribó tenue, casi gris, casi escasa pero fuerte...
anidó nuestros secretos y abrigó nuestros silencios,
los cuerpos se tocaron, derramaron el enjambre de sus pechos,
la luz arribó tenue, casi gris, casi escasa pero fuerte...
Y allí, en medio de la tempestad tranquila,
un halito de vida y de zozobra la noche azul dibujo por tus manos,
arriba, en la colina pendiente y refilada...
las almas inhibidas, las risas y los besos,
los miedos, los poemas en el cuerpo,
los versos y estrofas cantadas a capelo...
un halito de vida y de zozobra la noche azul dibujo por tus manos,
arriba, en la colina pendiente y refilada...
las almas inhibidas, las risas y los besos,
los miedos, los poemas en el cuerpo,
los versos y estrofas cantadas a capelo...
Allí, como olvidarlo, en aquella noche azul..
donde te amé loco,
allí, bajo la luz de la luna
se quedaron inmersos,
mis profundos "te quiero"..
allí... en la noche azul..
donde te amé loco,
allí, bajo la luz de la luna
se quedaron inmersos,
mis profundos "te quiero"..
allí... en la noche azul..
Daniel Espinosa Zapata
Todos los Derechos Reservados ®
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