Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Derramé mi nueva sangre en tus ojos,
cuando las exhalaciones eran frías
y el tiempo atropellaba a las almas,
en busca de bellos instantes.
Es mejor un beso de luna,
que soterrar imágenes níveas;
hoy el peligro muerde mis venas,
iluminando ilusiones sagradas.
Estos años crecí en finas historias,
acariciando cojines y ríos de escarcha,
para saborear otras razones
y el candor entibia tus manos para siempre.
Un puente murmura en la playa,
un paso seduce las lágrimas,
y el canto del Cielo se refleja en tu rostro.
cuando las exhalaciones eran frías
y el tiempo atropellaba a las almas,
en busca de bellos instantes.
Es mejor un beso de luna,
que soterrar imágenes níveas;
hoy el peligro muerde mis venas,
iluminando ilusiones sagradas.
Estos años crecí en finas historias,
acariciando cojines y ríos de escarcha,
para saborear otras razones
y el candor entibia tus manos para siempre.
Un puente murmura en la playa,
un paso seduce las lágrimas,
y el canto del Cielo se refleja en tu rostro.