HERNANC
Poeta recién llegado
Liviano sin compromiso,
salvado por la campana,
alivio por anuncio fallido,
de ser atrapada mi alma
Cumpliendo con requisitos,
De criterios escondidos,
Salí un día a la caza ,
de futuros exquisitos.
La noche me había prestado,
de sus oros lo valioso,
de su perfumes floreados
un caudal escandaloso.
A los vinos y los quesos
la sonrisa yo sumé
La esperanza en mis bolsos
Y los besos que esperé.
La búsqueda fue planeada,
los meseros, daban visas
a caras enamoradas
conversaciones sin prisas.
La noche tendió su alfombra,
El parqueo sus espacios,
Jugueteaba la velita y sombra,
los menús en cartapacio.
La soledad se paseaba por la calle,
El rojo, perdió semejanza de sangre,
era verde esperanza en cada detalle,
Ajo para Santo al que Honoré.
Aprendí tanto esa noche,
con maestra y celular,
veloz en tren más que en coche
corrió mi cerebro a enseñar.
Mis palabras meditadas,
peleaban con mí escuchar,
mientras ella planeaba,
en mañana disfrutar.
La noche duró un segundo,
y un minuto el regreso,
prepararla tardo un mundo,
con flores, vinos y queso.
Algo no estaba bien,
alguien estaba ausente,
la pregunta era quién?
en cuerpo no estaba presente.
La noche que estaba clarita,
trajo nubes borradores,
mi cuerpo su efecto no evita,
olvide allí mis amores.
Cerré portones de la noche,
como caballero cabalgue silente,
rescatando un solo broche de oro,
oruga a mariposa se transformó mi mente.
Perdí mi musa recuerdo,
Gane mi vida celebro,
Perdí la angustia en un día,
De alcanzar que fueras mía.
Lo entendí perfectamente,
sin proponérselo esa noche,
exorcizó la locura de mi mente,
su belleza era un derroche.
Flores en el hocico de un cerdo?,
Es como sin gracia un amor
No es tal como yo lo recuerdo
Que soy? Si tú eres la flor.
Hernanc 31/05/13
salvado por la campana,
alivio por anuncio fallido,
de ser atrapada mi alma
Cumpliendo con requisitos,
De criterios escondidos,
Salí un día a la caza ,
de futuros exquisitos.
La noche me había prestado,
de sus oros lo valioso,
de su perfumes floreados
un caudal escandaloso.
A los vinos y los quesos
la sonrisa yo sumé
La esperanza en mis bolsos
Y los besos que esperé.
La búsqueda fue planeada,
los meseros, daban visas
a caras enamoradas
conversaciones sin prisas.
La noche tendió su alfombra,
El parqueo sus espacios,
Jugueteaba la velita y sombra,
los menús en cartapacio.
La soledad se paseaba por la calle,
El rojo, perdió semejanza de sangre,
era verde esperanza en cada detalle,
Ajo para Santo al que Honoré.
Aprendí tanto esa noche,
con maestra y celular,
veloz en tren más que en coche
corrió mi cerebro a enseñar.
Mis palabras meditadas,
peleaban con mí escuchar,
mientras ella planeaba,
en mañana disfrutar.
La noche duró un segundo,
y un minuto el regreso,
prepararla tardo un mundo,
con flores, vinos y queso.
Algo no estaba bien,
alguien estaba ausente,
la pregunta era quién?
en cuerpo no estaba presente.
La noche que estaba clarita,
trajo nubes borradores,
mi cuerpo su efecto no evita,
olvide allí mis amores.
Cerré portones de la noche,
como caballero cabalgue silente,
rescatando un solo broche de oro,
oruga a mariposa se transformó mi mente.
Perdí mi musa recuerdo,
Gane mi vida celebro,
Perdí la angustia en un día,
De alcanzar que fueras mía.
Lo entendí perfectamente,
sin proponérselo esa noche,
exorcizó la locura de mi mente,
su belleza era un derroche.
Flores en el hocico de un cerdo?,
Es como sin gracia un amor
No es tal como yo lo recuerdo
Que soy? Si tú eres la flor.
Hernanc 31/05/13