Vela Vimsatike
Poeta asiduo al portal
Es de noche, y todos los muertos,
los servidores del señor de los infiernos,
reaniman, sus inhertes cuerpos, en sangrientos aquelarres,
los siempre fieles, los negros nigromantes.
La noche grita, y aullan lobos negros,
el alma se agita, entre dos sintonías,
se desprenden tristes notas de cacofonías,
se derraman lágrimas, rotas de los cielos.
Los vampiros salen a abastecerse,
de la sangre que da vida,
Belcebú hoy es tu gran día:
con tu solo nombre, el suelo se estremece.
Cuando caiga el día,
buscame entre los muertos,
ya no vere mas la luz del día,
soy uno más , un perdido espectro
los servidores del señor de los infiernos,
reaniman, sus inhertes cuerpos, en sangrientos aquelarres,
los siempre fieles, los negros nigromantes.
La noche grita, y aullan lobos negros,
el alma se agita, entre dos sintonías,
se desprenden tristes notas de cacofonías,
se derraman lágrimas, rotas de los cielos.
Los vampiros salen a abastecerse,
de la sangre que da vida,
Belcebú hoy es tu gran día:
con tu solo nombre, el suelo se estremece.
Cuando caiga el día,
buscame entre los muertos,
ya no vere mas la luz del día,
soy uno más , un perdido espectro