Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son tropeles de frases desafiantes
desfilando en celeste cabalgata,
galopan como potros sin sosiego,
resueltas a saltar todas las vallas.
Y al sol, cuando esperamos su regreso,
las vemos esfumarse en la ensenada,
tan vengativas como indiferentes
o ajenas canturreando serenatas.
Todo es penumbra entre rompiente y bruma
cuando los ojos velan la jornada,
bajo una lluvia azul de pensamientos
discurren seductoras las palabras.
Ya mis labios ensayan los sonidos
que mis dedos dibujan en la almohada,
pasarelas de sueños errabundos
retumban entre cascos por la playa
y en los portales de la misma sombra
hay relinchos de luz en la posada,
bajo el embrujo que transforma al verso
en caballos de luna y madrugada.
desfilando en celeste cabalgata,
galopan como potros sin sosiego,
resueltas a saltar todas las vallas.
Y al sol, cuando esperamos su regreso,
las vemos esfumarse en la ensenada,
tan vengativas como indiferentes
o ajenas canturreando serenatas.
Todo es penumbra entre rompiente y bruma
cuando los ojos velan la jornada,
bajo una lluvia azul de pensamientos
discurren seductoras las palabras.
Ya mis labios ensayan los sonidos
que mis dedos dibujan en la almohada,
pasarelas de sueños errabundos
retumban entre cascos por la playa
y en los portales de la misma sombra
hay relinchos de luz en la posada,
bajo el embrujo que transforma al verso
en caballos de luna y madrugada.
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