Noche de luciérnagas

Dan_Z

Poeta recién llegado
En el prosaismo de la noche de luciérnagas,
el edelweiss, el lirio opalino
contemplaban tus pasos a lo largo del camino,
de tus pies descalzos al crepusculario
de tus mutios labios.
Adentrábanse en tus ojos, oscuros y distantes,
el boreal reflejo de la luna,
mensajera de las brisas de noviembre,
autora del contraste de los astros,
que nocturnos, brillaban sobre el mar,
¿o era el mar de estrellas?
Se reflejan las estrella en tus ojos,
¿o tus ojos son dos astros?
el cielo preguntaba,
sin saberlo el Universo.
Esa misma noche,
se guardaba la lluvia en tus manos,
soñolienta del silencio,
del onírico delirio salvado en tus manos,
mientras las brisas de noviembre
tu cuerpo orbitaban,
un corpúsculo de luz mi voz nublaba,
sin más amor que el de tu ausencia perfumada,
sin más amor que el de el retazo de tu aliento,
en el bosque disipado,
porque el viento lo llevaba.
Y de la noche eran los párpados,
se cerraban poco a poco,
y moría en tus manos,
y tu rostro se alejaba,
se escondía en la ecúmene nocturna,
mientras la lívida estela de la luna...
moría,
rutilaba y constelaba...
y moría,
cuando en la noche, las luciérnagas volaban.
 
Última edición:
En el prosaismo de la noche de luciérnagas,
el edelweiss, el lirio opalino
contemplaban tus pasos a lo largo del camino,
de tus pies descalzos al crepusculario
de tus mutios labios.
Adentrábanse en tus ojos, oscuros y distantes,
el boreal reflejo de la luna,
mensajera de las brisas de noviembre,
autora del contraste de los astros,
que nocturnos, brillaban sobre el mar,
¿o era el mar de estrellas?
Se reflejan las estrella en tus ojos,
¿o tus ojos son dos astros?
el cielo preguntaba,
sin saberlo el Universo.
Esa misma noche,
se guardaba la lluvia en tus manos,
soñolienta del silencio,
del onírico delirio salvado en tus manos,
mientras las brisas de noviembre
tu cuerpo orbitaban,
un corpúsculo de luz mi voz nublaba,
sin más amor que el de tua ausencia perfumada,
sin más amor amor que el de el retazo de tu aliento,
en el bosque disipado,
porque el viento lo llevaba.
Y de la noche eran los párpados,
se cerraban poco a poco,
y moría en tus manos,
y tu rostro se alejaba,
se escondía en la ecúmene nocturna,
mientras la lívida estela de la luna...
moría,
rutilaba y constelaba...
y moría,
cuando en la noche, las luciérnagas volaban.
intenso poemas como la luz de las luciérnagas que alumbran en la noche.
 
En el prosaismo de la noche de luciérnagas,
el edelweiss, el lirio opalino
contemplaban tus pasos a lo largo del camino,
de tus pies descalzos al crepusculario
de tus mutios labios.
Adentrábanse en tus ojos, oscuros y distantes,
el boreal reflejo de la luna,
mensajera de las brisas de noviembre,
autora del contraste de los astros,
que nocturnos, brillaban sobre el mar,
¿o era el mar de estrellas?
Se reflejan las estrella en tus ojos,
¿o tus ojos son dos astros?
el cielo preguntaba,
sin saberlo el Universo.
Esa misma noche,
se guardaba la lluvia en tus manos,
soñolienta del silencio,
del onírico delirio salvado en tus manos,
mientras las brisas de noviembre
tu cuerpo orbitaban,
un corpúsculo de luz mi voz nublaba,
sin más amor que el de tu ausencia perfumada,
sin más amor que el de el retazo de tu aliento,
en el bosque disipado,
porque el viento lo llevaba.
Y de la noche eran los párpados,
se cerraban poco a poco,
y moría en tus manos,
y tu rostro se alejaba,
se escondía en la ecúmene nocturna,
mientras la lívida estela de la luna...
moría,
rutilaba y constelaba...
y moría,
cuando en la noche, las luciérnagas volaban.

como regresar y ser ojo para en la transparencia ver identidades
de un amor que sensible se hace gruta para los retornos.
felicidades. inmensas sensaciones al leerte. luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba