MiguelEsteban
ÚNICO
Arde este cuerpo en el horizonte que cae yerto,
y es alimento de los cuerpos, fue árbol
fue raíz del tiempo hoy solo hoja de otoño,
camino mi camino de zarzas sin encontrar
mi desvelo sin encontrar mi canción de hielo,
el olvido me va clavando el puñal de su instrumento,
muerto vivo si no te tengo,
vivo si yo te amo vivo porque yo te amo,
jamás me mandes al olvido,
eres fuiste y eres lo más bonito que tengo,
camino mi campo sin retorno,
al compás de un sí bemol
la cabra rojiza me come el nervio,
dejó mi muda para ser serpiente sabia,
dejo mi sangre para amar el frío,
dejo mi tormento, lo siembro en la tierra por nacer,
dejo un réquiem y un cante de mi parca compañera,
las espinas mudaron de corazón,
el cielo de rojo tiñó,
voy por mi agua a la nube que me llora la tristeza,
voy por el tajo que cercene mi miedo de perder,
a espada le corté la cabeza al demonio que me atormentaba mi cabeza,
hoy los espíritus me hablan,
que la manzana caída es más dulce
que la que aún cuelga en su árbol,
voy por ti ya lo sabes voy por ti
aunque tenga que llorar mi sangre,
mi único destino es hacerte feliz,
ven ven a mí soy loco por ti,
estoy sano como un gusano,
y dulce como un membrillo,
soy tu destino y quien duerme en tu ombligo,
muerto vivo si no siento tu latido,
triste, agotado y yerto, si en tus ojos no me veo,
bebo del ayer ese que nos juntó la piel,
voy a hundirme en mi pozo de silencio,
voy acompañado de una sombra al fin del mundo,
hoy morí,
voces de muerte oí y las hice caso,
un resplandor en el cielo se vio,
fue mi amor que escapó de mi cuerpo
y se llevó mi alma,
noche qué quieres de mí,
soledad qué quieres de mi tus voces me arrullan,
y solo soy taciturno de su sonrisa,
solo soy caballero muerto de su corazón,
solo soy lo que quise ser,
hoy cabalgo mi mundo sin sueños,
hoy despierto envuelto en un frío yerto,
hoy una sombra me ganó al ajedrez,
hoy despierto sin tu piel,
hoy busco el amén,
ya no se qué hacer ni qué ver,
los días se volvieron rabia y furia,
ya no hay ternura ni consuelo,
solo tristeza que se apodera de la sangre,
solo hay este amor que late fuerte
por el que daré mi sangre por el que daré mi vida,
por el que seré sinfonía,
mi esposa será la única que puede
y podrá salvarme de esta sombra
que se adueño hasta de mis letras,
te amo nunca lo olvides,
si esta sombra consigue volverme loco
yo fui el único capaz de dar de dar su vida por su flor.
Amén
Abro la entraña
de esta noche otoñada
sumergiendo un latido
en su entrañable velo de sosiego,
los árboles cantan con el viento
y las nubes se tiñen de violeta
tras la luna despierta
y su luz magnética.
Ya los grillos están recogidos
de frío y no silvan
sus canciones criqueantes.
Despojo a la hora del minuto
y el segundo me vuelvo calma,
paz sin tiempo
me vuelvo sombra de esta noche,
vuelo al alféizar de tu ventana
para morder tu dulce cuello,
y tener de tu boca mi agua de rosa,
noche lúgubre y umbría a ti te escribo
con la sombra
de esta alma que te habla,
a la hora que gatos y lechuzas cazan,
y murciélagos si no fuera
por este frío de otoño
volarían tras el mosquito y la polilla.
Los dondiegos de noche en flor
abren sus trompetillas coloradas
a la noche y las cierran a los rayos de sol,
las estrellas parecen lejanas y cercanas
como pequeñas pepitas de oro reluciendo
a veces me pregunto quién las puso ahí
o si solamente son luciérnagas,
en esta noche que todo lo envuelve de caverna,
el viento hace el amor con las persianas
y más te pienso en la oscuridad
alumbrando el recuerdo eterno,
las luces de la ciudad
están encendidas en soledad
a veces me gustaría romperlas
y dejar a la noche brillar
en su esplendor de oscuridad,
tantas luces encendidas en el planeta
quemando árboles,
cuando la energía de este amor tuyo y mío
iluminaría media ciudad.
Soledad tus alas me acarician
y me llamas hijo de la luna de plata,
me susurras como sientes
a través de lo muerto de esta tierra
de sangre, fuego, y agua.
Oigo como me llamas
para meterte en mi cuerpo
y sacar todos mis alientos,
pasado de un pasado que nos hacía brillar
y mirarnos en la boca de la estrella
en miel dorada con sus ojos en tu tierna cara,
parpadean los sonidos y se escuchan las luces,
te amo sin precauciones
hasta enredarme con tu esencia
y dormir a la noche en nuestros sueños de lobos.
Quién fuera agua para besar tu cuerpo
cuando te bañas por la mañana,
quién fuera viento para mecer tus cabellos,
quién fuera sol para crear oro en tu piel.
Quién fuera tu mascota para lamerte.
Y tu comida para que me comas.
Despierto este sentimiento latiendo
por ti sonriendo dentro escribiendo
que a tu lado nunca caeré muerto,
vida eterna, amor completo,
amor eterno tú mi ángel de la noche
yo tu guerrero antiguo.
Tu enamorado por siempre.
Noche lúgubre y umbría
A ti noche oscura te escribo.
¿Por qué no me das el sueño que tanto ansío?
Paso noches enteras de insomnio escribiendo poemas hasta
enloquecer, llevo ya cinco días sin dormir y veo que se van
mermando mis facultades mentales y escribo frases sin sentido,
garabatos en hojas de papel.
Me asomo a la ventana y contemplo las sombras de la noche como fantasmas,
deambulando sin rumbo.
Mientras apuro la botella esperando matar esos fantasmas de
mi cabeza que suenan como delirios con sus voces.
Me estoy volviendo loco.
Solo veo sombras y figuras que se dibujan en tu oscuridad como
demonios.
Sólo los gatos y lechuzas salen a cazar como los murciélagos.
A ti noche lúgubre y oscura te escribo que bajo tu protección de tu oscuridad
ven salir los ladrones y asesinos a hacer sus acometidos
de muerte y delito de acero y sangre.
A ti noche lúgubre y oscura te escribo.
Tú que no entiendes de genocidios ni de muerte ni de fosas
comunes selladas con cal y tierra ni de fusilamientos.
Tú solo ciegas la luz del sol y solo el fuego y los fusiles iluminan
tu oscuridad.
Lenteja castellana y Leana