miriampasalodos
Poeta recién llegado
La hierba nos rozaba.
Yo semidesnuda temblaba.
Te miraba,
y tú no podías mirarme.
Tan cerca,
ttumbados el uno junto al otro,
la tensión se mascaba.
El amor no aguantaba
y buscó el modo de estallar,
por fin,
tras una espera que no acababa.
Yo semidesnuda temblaba.
Te miraba,
y tú no podías mirarme.
Tan cerca,
ttumbados el uno junto al otro,
la tensión se mascaba.
El amor no aguantaba
y buscó el modo de estallar,
por fin,
tras una espera que no acababa.
Fue una noche de San Juan.
Sólo recuerdo que respiraba
y no había aire bastante para llenar
un pecho que de pasión explotaba.
Sólo recuerdo que respirabas
y mi cuerpo a tu ritmo serpenteaba.
Y tus abrazos no me bastaban,
te necesitaba.
Te necesitaba entero,
tus besos, tus brazos,
tu pecho desnudo,
tu estómago sobre el mío,
tus piernas entre las mías.
Sólo recuerdo que respiraba
y no había aire bastante para llenar
un pecho que de pasión explotaba.
Sólo recuerdo que respirabas
y mi cuerpo a tu ritmo serpenteaba.
Y tus abrazos no me bastaban,
te necesitaba.
Te necesitaba entero,
tus besos, tus brazos,
tu pecho desnudo,
tu estómago sobre el mío,
tus piernas entre las mías.
Y por fin todo tuvo sentido.
Fuiste mío.
Durante un instante el mundo no existía,
sólo tus ojos mirándose en los míos.
Fuiste mío.
Durante un instante el mundo no existía,
sólo tus ojos mirándose en los míos.
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::Míriam Pasalodos Vaya
Ya que me paso las noches en vela al menos que sirva de algo ¿no?
Por lo menos que dejen de acumularse en un cajón. ;-)
Ya que me paso las noches en vela al menos que sirva de algo ¿no?
Por lo menos que dejen de acumularse en un cajón. ;-)