Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Extraño tu mirada pixelada,
tus taras siderales e implosiones,
tu luz incinerada, tu púrpura magenta,
tus láminas de lágrimas sin ocasos ni albas, ni horizontes
-extraño tus nociones del zodiaco.
¿En qué bóveda obtuve el beneplácito de mi código morse?
¿Sientes algo al saberme por indicios?
¿Qué se ve desde allí, sin laberintos
ni sombras ni observados?
¿De qué tinta es tu pluma, fuego muerto?-
en los labios albinos del cometa.
Flotarás en el caos con tus destellos,
te absorberán las grimas
del diablo nebuloso que marcha con tus garras su condena
-todo amor inventado por el hombre.
Dentro de ese planeta, son tus ojos la tierra.-
tus taras siderales e implosiones,
tu luz incinerada, tu púrpura magenta,
tus láminas de lágrimas sin ocasos ni albas, ni horizontes
-extraño tus nociones del zodiaco.
¿En qué bóveda obtuve el beneplácito de mi código morse?
¿Sientes algo al saberme por indicios?
¿Qué se ve desde allí, sin laberintos
ni sombras ni observados?
¿De qué tinta es tu pluma, fuego muerto?-
en los labios albinos del cometa.
Flotarás en el caos con tus destellos,
te absorberán las grimas
del diablo nebuloso que marcha con tus garras su condena
-todo amor inventado por el hombre.
Dentro de ese planeta, son tus ojos la tierra.-