Nael ramirez dominguez
Poeta recién llegado
Y como nunca disfruté el sereno,
de tu boca tan llena
de mis labios sedientos,
fue a lo mucho un acertijo,
un espasmo del ventrículo izquierdo,
una hojarasca en mis manantiales,
la ataraxia de sentirme eterno...
de tu boca tan llena
de mis labios sedientos,
fue a lo mucho un acertijo,
un espasmo del ventrículo izquierdo,
una hojarasca en mis manantiales,
la ataraxia de sentirme eterno...