Laura Valeria
Poeta recién llegado
Cuántas veces, en mi reposo nocturno he tenido la más sublime inspiración, sobre lo que daría por tenerte a mi lado, poder respirar tu esencia y observar tu rostro, para luego sumergirme en tus sueños, a través de tu mirada que me llevan a lo más profundo de tu alma. Sin embargo, al no tenerte puedo únicamente pensarte con una sola herramienta a mi alcance, la imaginación que he potenciado a lo largo de toda la noche.
He logrado durante mi reposo, entender que siento un espacio infinito que transforma cada minuto en una eternidad que aún no puedo acortar, que crece a medida que añoro cada centímetro de tu piel, puesto que extrañarte es mi salvoconducto al paraíso de poder gozar tu cálida presencia, propia de mi amor y esperanza por lograr nuestra unión hacia un universo eterno.
Sólo me resta dejar transcender mi letargo y así lograr alcanzarte en cada mañana, en cada despertar o en cada abrir de ojos, porque la primera palabra que pienso es tu nombre, porque te has transformado en mi único pensamiento antes de siquiera reconocer que estoy viva, como así también, entiendo que muchos de mis desaciertos comprenden una realidad de complejos por sentir que soy minúscula para ti.
He logrado durante mi reposo, entender que siento un espacio infinito que transforma cada minuto en una eternidad que aún no puedo acortar, que crece a medida que añoro cada centímetro de tu piel, puesto que extrañarte es mi salvoconducto al paraíso de poder gozar tu cálida presencia, propia de mi amor y esperanza por lograr nuestra unión hacia un universo eterno.
Sólo me resta dejar transcender mi letargo y así lograr alcanzarte en cada mañana, en cada despertar o en cada abrir de ojos, porque la primera palabra que pienso es tu nombre, porque te has transformado en mi único pensamiento antes de siquiera reconocer que estoy viva, como así también, entiendo que muchos de mis desaciertos comprenden una realidad de complejos por sentir que soy minúscula para ti.
Última edición: