pometeo
Poeta fiel al portal
Me sorprendió la noche traicionera,
como de costumbre,
en las batuecas,
mirando a las musarañas
en pelota picada
sin un solo bolsillo en donde meter las manos.
Me abordo la noche fría
con nocturnidad y alevosía
y con sus juegos de manos,
algo se llevo,
un noseque que que se yo,
llámalo aliento,
fuego, chispa, llama,
las ganas de levantarme de la cama.
Me atrapo la noche ladina
entre sus redes transparentes
hechas de sueño de luna.
Y me perdí en sus sombras confundido,
ciego, con un tiro entre las cejas.
Las migas de pan se las comieron los cuervos,
las confundieron con espejos destartalados,
con ojos desperdigados por el camino.
como de costumbre,
en las batuecas,
mirando a las musarañas
en pelota picada
sin un solo bolsillo en donde meter las manos.
Me abordo la noche fría
con nocturnidad y alevosía
y con sus juegos de manos,
algo se llevo,
un noseque que que se yo,
llámalo aliento,
fuego, chispa, llama,
las ganas de levantarme de la cama.
Me atrapo la noche ladina
entre sus redes transparentes
hechas de sueño de luna.
Y me perdí en sus sombras confundido,
ciego, con un tiro entre las cejas.
Las migas de pan se las comieron los cuervos,
las confundieron con espejos destartalados,
con ojos desperdigados por el camino.
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