¿Por qué dices eso?
¿A caso no te diste cuenta
del momento en que todo pasó?
No te fijaste en mis noches de llanto,
ni siquiera del espanto que sufría yo.
Mi corazón herido, con un venablo
clavado a discreción y con misión
de acabar con este amor loco de pasión,
en una noche lo destruyó quedando enlodado aquél brillo que tenía.
¡Hoy no vengas con analogías! No vengas
con eso, pues ya no bailaré nuevamente esa
canción que tantas veces escuché de tus labios, haciendo de mi un estropajo con el
que fregabas mis heridas que sangraban
nuevamente, ¡No!
Voy ahuyentar estos pensamientos junto al
dios Baco, con él libaré el néctar etílico en
la copa órfica y con su magia pasará al olvido la desdeñosa pasión que un día
nació en mi corazón.
¿A caso no te diste cuenta
del momento en que todo pasó?
No te fijaste en mis noches de llanto,
ni siquiera del espanto que sufría yo.
Mi corazón herido, con un venablo
clavado a discreción y con misión
de acabar con este amor loco de pasión,
en una noche lo destruyó quedando enlodado aquél brillo que tenía.
¡Hoy no vengas con analogías! No vengas
con eso, pues ya no bailaré nuevamente esa
canción que tantas veces escuché de tus labios, haciendo de mi un estropajo con el
que fregabas mis heridas que sangraban
nuevamente, ¡No!
Voy ahuyentar estos pensamientos junto al
dios Baco, con él libaré el néctar etílico en
la copa órfica y con su magia pasará al olvido la desdeñosa pasión que un día
nació en mi corazón.