shesho vargas
Poeta recién llegado
Somos presos de la bohemia sin sentido y de inoportunas compañías.
Somos dos almas queriendo ser una misma,
desafiándose con miradas e insinuaciones mutuas.
Poniendo de pretexto la espesura del humo en el aire
y carcajeando como niños sin preocupación alguna.
Deteniendo el tiempo en la mente de uno, mientras avanza en la vida de otros.
Ignorando proximidades y disfrutando por completo las heridas en nuestros cuerpos
como señales de esa batalla palpitante, en la velada misma.
Somos dos almas queriendo ser una misma,
desafiándose con miradas e insinuaciones mutuas.
Poniendo de pretexto la espesura del humo en el aire
y carcajeando como niños sin preocupación alguna.
Deteniendo el tiempo en la mente de uno, mientras avanza en la vida de otros.
Ignorando proximidades y disfrutando por completo las heridas en nuestros cuerpos
como señales de esa batalla palpitante, en la velada misma.