Sira
Poeta fiel al portal
Noches de insomnio
Hundido y enredado
entre las sábanas
desgarradas de mi lecho,
sé muy bien que tampoco
esta noche hallaré reposo.
Por mucho que entierre
las manos en mis cabellos,
tirando de los mechones
castaños con indescriptible rabia
entre mis crispados dedos,
empapados de frío sudor
y de ardiente sangre...
Sé muy bien que tampoco
esta noche conseguiré olvidarle.
Por mucho que me estremezca,
me retuerza y que me angustie,
por muchas acerbas
lágrimas que derrame,
por muchas explicaciones
delirantes y descabelladas
que mi mente afiebrada
se imagine o rebusque.
Mucho peor que este tormento,
es la certeza de que,
de mis pensamientos,
jamás podré desterrarle.
Y, sin embargo,
continúo repitiendo
con aterciopelado acento
y noche tras noche,
pese a las sombras amenazantes
que serpetean en torno a mi cuerpo,
la misma letanía insidiosa
que susurro incansablemente
en inmumerables versos:
"Para mí,
es indeciblemente más terrible
el funesto presentimiento
que me induce la certeza
de que nunca seré capaz
de sacarle de mi cabeza."
Hasta ahora,
nadie ha parecido comprenderlo.
Hundido y enredado
entre las sábanas
desgarradas de mi lecho,
sé muy bien que tampoco
esta noche hallaré reposo.
Por mucho que entierre
las manos en mis cabellos,
tirando de los mechones
castaños con indescriptible rabia
entre mis crispados dedos,
empapados de frío sudor
y de ardiente sangre...
Sé muy bien que tampoco
esta noche conseguiré olvidarle.
Por mucho que me estremezca,
me retuerza y que me angustie,
por muchas acerbas
lágrimas que derrame,
por muchas explicaciones
delirantes y descabelladas
que mi mente afiebrada
se imagine o rebusque.
Mucho peor que este tormento,
es la certeza de que,
de mis pensamientos,
jamás podré desterrarle.
Y, sin embargo,
continúo repitiendo
con aterciopelado acento
y noche tras noche,
pese a las sombras amenazantes
que serpetean en torno a mi cuerpo,
la misma letanía insidiosa
que susurro incansablemente
en inmumerables versos:
"Para mí,
es indeciblemente más terrible
el funesto presentimiento
que me induce la certeza
de que nunca seré capaz
de sacarle de mi cabeza."
Hasta ahora,
nadie ha parecido comprenderlo.
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