edwinpaul
Poeta fiel al portal
Ensombrecido quedé,
luego de que el sudor de tu corazón...
mojó mi nuca,
la rabia con que mordisqueaste
mi piel, te envenenó toda;
es cuando, tus mejillas embravecidas,
fulminantes y púrpuras estrellas,
llegaron a mi corazón...
tu hipocresía.
Era madrugada ya,
y tu navío zarparía antes que el sol,
dejaste tus apretujadas piernas
en mis tobillos; por eso, tu cuerpo...
aún duerme conmigo.
Comulgo tu cuerpo,
cuando la ciudad se moja,
cada filo de tu alcoba me transporta
a la luna que siempre espera resuelta,
a nuestras sangres que estaban prendidas,
en llamas unidas...
¡Ay, aquellas noches fundidas!
luego de que el sudor de tu corazón...
mojó mi nuca,
la rabia con que mordisqueaste
mi piel, te envenenó toda;
es cuando, tus mejillas embravecidas,
fulminantes y púrpuras estrellas,
llegaron a mi corazón...
tu hipocresía.
Era madrugada ya,
y tu navío zarparía antes que el sol,
dejaste tus apretujadas piernas
en mis tobillos; por eso, tu cuerpo...
aún duerme conmigo.
Comulgo tu cuerpo,
cuando la ciudad se moja,
cada filo de tu alcoba me transporta
a la luna que siempre espera resuelta,
a nuestras sangres que estaban prendidas,
en llamas unidas...
¡Ay, aquellas noches fundidas!
Última edición: