El mediocre anochecer brilla en tu cara
Como la nostálgica luna arraigada
En la penumbra de este mediodía
Hechizando al sol, acostándose a la deriva
Falleciendo en el cerrar de tus parpados
Esperando una mirada de inocencia
Esquivando la amargura de tus manos
Levita levemente el ardor de tu fragancia
Libera este tempestuoso cielo
Las nubes ya empecinadas
Al recaer amparándose en tu lienzo
Buscando consuelo en tus noches iluminadas
Rasgas mi alma con cada rechazo
En mi corazón delirante y solitario
Solo cabe tu regazo
Convirtiéndome sin querer en un furtivo
Me escondo al ser negado
Y envuelvo tu ansiedad
En mi angustiosa cura, anhelado
Y resentida por tu necedad
Me voy quebrando y quitando esta máscara
Ante la horrible y despreciable verdad
Que se desvanece al saber de tu marcha
Va a quedarse más fría esta soledad.