Alexandro
Poeta adicto al portal
Noches mágicas.
Noches mágicas
noches de emoción
cándidas estrellas
miran sorprendidas
de tanto amor.
Pedazos de cielo
que empujan a la locura
de esta pasión.
Ojos que amanecen juntos,
labios que se pegan luego
del descanso nocturno,
labios que se muerden en
demostrativo ardor solar
que entra en la habitación.
Pedazos de piel, restos
de escamas, es mas,
la cama aun en calor
arde, tras lucha de
corazones, donde el alma
se entrega sin discusión.
Olas que vienen.
Olas que van,
olvídalo, no es el mar.
Cuerpos más que abrazados
entrelazados el uno al otro,
manos que libres deambulan
en la búsqueda, en el
descubrimiento del otro.
Luna que aparece, iluminando
a los cuerpos, zonas ocultas
que se descubren.
Luna que se esconde de tanta
furia pasional demostrada.
Estrellas guardan silencio,
extasiadas escuchan el murmullo
de los dos Gritos de un amor.
Pelo suelto que cae en la
espalda, mojando todo en
su derredor.
Cada beso con sabor a miel.
Cada centímetro de piel
con sabor a sal, sabor de amor.
Lucha que no encuentra fin,
esta del amor, esta de la pasión.
No existe tregua en esta unión,
no existe rendición.
Donde morir es llegar a la cumbre
del éxtasis.
Para luego resucitar en un beso
Con sabor a miel.
Noches mágicas
noches de emoción
cándidas estrellas
miran sorprendidas
de tanto amor.
Pedazos de cielo
que empujan a la locura
de esta pasión.
Ojos que amanecen juntos,
labios que se pegan luego
del descanso nocturno,
labios que se muerden en
demostrativo ardor solar
que entra en la habitación.
Pedazos de piel, restos
de escamas, es mas,
la cama aun en calor
arde, tras lucha de
corazones, donde el alma
se entrega sin discusión.
Olas que vienen.
Olas que van,
olvídalo, no es el mar.
Cuerpos más que abrazados
entrelazados el uno al otro,
manos que libres deambulan
en la búsqueda, en el
descubrimiento del otro.
Luna que aparece, iluminando
a los cuerpos, zonas ocultas
que se descubren.
Luna que se esconde de tanta
furia pasional demostrada.
Estrellas guardan silencio,
extasiadas escuchan el murmullo
de los dos Gritos de un amor.
Pelo suelto que cae en la
espalda, mojando todo en
su derredor.
Cada beso con sabor a miel.
Cada centímetro de piel
con sabor a sal, sabor de amor.
Lucha que no encuentra fin,
esta del amor, esta de la pasión.
No existe tregua en esta unión,
no existe rendición.
Donde morir es llegar a la cumbre
del éxtasis.
Para luego resucitar en un beso
Con sabor a miel.
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